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El valor a la vida

EL VALOR A LA VIDA

Les voy a hablar acerca de lo que es el valor a la vida.

Para
mi la vida es un mundo perfecto, uno del cual podemos sacar lo bueno y
lo malo, podemos distinguir y hacer un balance de cómo nos
comportaremos dentro de ella.

La vida no es siempre justa, ni
siempre agradable, existen cosas en ella que te hacen pensar en no
valorarla, pero también, existen cosas bellas, lugares bonitos,
personas agradables, mujeres hermosas. Y es importante aprender a
disfrutarlas.

No me quiero sentar a pensar que es lo que hubiera
hecho Dios si todo lo hiciera perfecto, no tendría caso venir a este
mundo, solo para saber que ya no se puede hacer nada por ser mejor en
algo.

Somos humanos, cometemos errores y cuando los tenemos es importante valorarlos como tales.

La
vida son sentimientos, más que valores, son hechos más que palabras, en
la vida todos tenemos algo que valorar, algo por lo que vale seguir la
pena. Si no los tienes en realidad no la estas valorando, en la vida
todos queremos alcanzar el éxito, pero cuando estamos abajo no tenemos
el valor de aprovechar lo que tenemos y pensamos que cuando lleguemos
al éxito es cuando realmente encontraremos el valor que tanto buscamos,
pero es mentira.

Alguna vez escuché, que la vida es como una
copa de vino, tú decides si tomártela de un sorbo, o de disfrutar de
cada gota de ese vino, tan delicioso.

También, Podemos
interpretar la vida de muchas maneras, estas pueden ser buenas o malas,
la vida para mi no es una valor, es un regalo, la vida no es vida es un
don.

En lo personal mi vida no es mala, la educación que me han
dado mis padres, los valores que me han dado son buenos, me han
inculcado valores básicos, que toda persona moral debe de tener.

Pero
esos valores no son lo único en la vida, la vida no esta llena de
valores que hay que cumplir, ni reglas que hay que seguir al pie de la
letra, el valor que nos da la vida es simplemente valorarla como tal.

A
veces no tenemos el valor de ser honestos, cada quien cree en lo que
piensa y tiene valores propios que ningún otra persona tiene, no
tenemos el valor para arrepentirnos, tienes el valor o te vale.

Se me ocurre citar un poco la película “the great kahuna” de dani devito:

  1. Disfruta el poder y belleza de tu juventud, no entenderás su poder y
    belleza hasta que los pierdas, pero creeme en 20 años veras fotos tuyas
    y comprenderás todas las posibilidades que tenias y que bien te veías
    en realidad, no estas tan gordo como creías.
  2. No preocupes por
    el futuro, ni te preocupes por resolverlo, pero hacerlo es como
    resolver una ecuación algebraica mascando chicle, los verdaderos
    problemas de tu vida serán los que siquiera se te ocurrieron, al las 4
    de la tarde en un martes ocioso,.
  3. Cada día has una cosa que te de miedo, canta.
  4. No juegues con los sentimientos de otros ni dejes que jueguen con los tuyos,
  5. Cuídate la dentadura, no desperdicies el tiempo en celos.
  6. A veces vas adelante o veces vas atrás, la carrera es larga y al final es contra ti mismo.
  7. Recuerda los cumplidos que ten hagan, olvida los insultos. Si logras hacer esto dime cómo.
  8. Guarda viejas cartas de amor, tira tus estados de cuenta.
  9. Estírare.
  10. No
    te sientas culpable si no sabes que hacer de tu vida, la gente más
    interesante no sabia a los 22 que quería de su vida algunos de 40 años
    aun no lo saben.
  11. Toma mucho calcio.
  12. Sé amable con tus necesidades, las extrañaras cuando no estén.
  13. Tal
    ves tengas hijos tal ves no, tal ves de cases tal ves no, tal ves te
    divorcies a los 40 tal ves bailes en tu 75º aniversario.
  14. Hagas lo que hagas no te felicites demasiado, y tan poco te reproches.
  15. La mitad de tus decisiones son suerte, también, las de los demás.
  16. Disfruta
    tu cuerpo, usaló tanto como puedas, no temas ni a lo que otros piensen
    de él, es el mejor instrumento que jamás tendrás.
  17. ¡Baila! no importa que sea en tu propia sala.
  18. Escucha instrucciones aunque no las sigas.
  19. No veas revistas de belleza, sólo te harán sentir feo.
  20. Conoce bien a tus padres, nuca sabes cuando se irán para siempre.
  21. Sé bueno con tus hermanos, son tu vinculo con el pasado y seguramente lo serán con el futuro.
  22. Xomprende que los amigos se van pero ahí algunos pocos que no hay que dejar ir.
  23. No te aferres a un estilo de vida, pues mientras mas envejeces mas necesitas de la gente.
  24. Viaja
  25. Cuida
    de quien tomas consejos, pero ten paciencia de quien te los da, el
    consejo es una forma de nostalgia, darlo es una forma de sacar la
    basura, borra las partes desagradables y recíclalo por mas de lo que
    vale
  26. Ten el valor de valorar la vida.

A veces no sabemos valorar lo que tenemos, hasta que lo vemos perdido.

Siempre
nos preguntamos de muchas formas y de múltiples maneras, pero en
realidad a veces perdemos mas tiempo pensando en lo que tenemos, que
realmente valorándolo.

Para mi la vida es simple y sencillamente
la vida, vivimos, y siempre nos preguntamos y preguntaremos como es que
llegamos a este punto de ella.

En lo personal mi vida no ha sido
mala, tal ves no he aprendido a valorarla como parte de un don, no de
dios si no de si mismo, soy fiel a mis principios y no creo que la
muerte me llegue todavía, la vida para mi que estoy en la plenitud de
mi juventud es algo bueno, soy una persona que se pregunta, ¿Por qué
venimos a este mundo? que objetivo hay en el que solo suframos en la
vida, pero también opino que la vida es para vivirla, siempre nos
andamos preocupando por como nos veremos y generalmente dejamos de
vivirla

Los valores son los que nos inculcan nuestros padres
pero más importante son los valores que te inculca la vida misma,
aquellos que no te puede dar nadie, en la vida existe el amor, una
parte importante de nuestra existencia la dedicamos a nuestros
sentimientos

Para mi la vida es un conjunto de situaciones y
emociones que se van y deben de dar, una manera tal y como están,
venimos a la vida y solo eso debemos de saber, la vida es una valor
pero a veces no lo tomamos como tal si no como un castigo, siendo que
es todo lo contrario.

Hay gente que se pasa todo el tiempo
pensando que es lo que será de su vida, y no la concibe como tal que
solo esta y no por que reprocharse.

Nos pasamos gran parte de
nuestro tiempo pensando en como serán las cosas en el futuro o como
ocurrieron en el pasado que no nos preocupamos por disfrutarla en su
momento.

En la vida nos encontramos, todo tipo de valores y
sentimientos, los cuales te conducen por varios caminos, algunos de
ellos largos y tormentosos, otros bellos y apacibles, esta en ti el
poder disfrutar de cada camino o amargarte viendo pasar la vida.

Esta en ti el poder valorar la vida.

NOTA:

Este
ensayo lo escribí hace 1902 días, cuando recién iniciaba la Universidad
para una materia de cuyo nombre no quiero acordarme, deseaba editarlo,
pero creo que es mejor dejarlo como lo escribí: Con las faltas de
ortografía (y de sintáxis), con mis ideas simplistas, con la falta de
oficio, y así recordarme cómo era en otros mil días.

Después
crearé una segunda parte. Desde hace tiempo que quiero compartirlo con
ustedes, espero les haya gustado. ¡Y no se olviden de comentar!

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Las batallas enfermas.

¡Enfermo!

 

José Emilio
Pacheco

Las Batallas
en el desierto




Debo de admitirlo, mi historia de Raúl y Raquel
se encuentra inspirada en buena medida por ésta obra de principio de los 80’s. 

Una de las
primeras diáfanas musas que se acostaron bajo mi regazo, la misma ocurrida con
aquella chica en mi primer año de secundaria (la inspiración claro está).

Las batallas
en el desierto, narra la historia de Carlos y su encuentro con el primero amor,
ese del que tanto recuerdan a Platón, ése que hoy día ya no se encuentra, ése
que bañamos con un halo de idealismo.

El
reencuentro con el México  del Priísmo y la callado dedo del Presidente, la
invasión del Inglés con su ideología y costumbres al tradicionalismo de
hipocresías y buenas maneras.

La letra de
este escritor, poeta, traductor, editorialista es suave a la vista de cualquier
lector, Pero algunas palabras resultan algo extrañas para los niños que nacieron
al principio del milenio, reconocer un México en donde los niños no jugaban sino
a soñar es difícil teniendo en cuenta las ventajas de los videojuegos.

Era el mundo
antiguo, las (SÍ: VARIAS Y EN EL MISMO SEGUNDO) crisis, de guerras frías y
corazones calientes,  del encuentro con la pubertad y ese amor que no
sabemos explicar.

¿Qué decir
en un mundo del que sólo queda en recuerdos de aquella tierna infancia en el
encuentro con lo que queremos o anhelamos?

¿El amor es
una enfermedad en un mundo en que lo único natural es el odio?

Entre otras
obras de éste poeta, tenemos: Los elementos de la noche (1963); El reposo del
fuego (1966); No me preguntes cómo pasa el tiempo (1969); Irás y no volverás
(1973); Islas a la deriva (1976); Desde entonces (1980); Trabajos en el mar
(1983). Todos estos libros fueron reunidos bajo el título Tarde o temprano.
Algunos de sus textos en prosa son: El viento distante y otros relatos (1963),
Morirás lejos (1967), El principio del placer (1972) y Batallas en el desierto
(1981). Ha recibido varios premios entre los que caben citarse: Premio Nacional
de Lingüística y Literatura 1992 y el José Asunción Silva al mejor libro de
poemas en español publicado entre 1990 y 1995.

Sin más
dilaciones:



¡Te regalo un libro!

 

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MENSAJE CENSURADO DEL CONSEJO DE LA COMUNICACIÓN.

 

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NeoCristo®

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¡CHÁVEJ!

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MENJAJE A LA NAJIÓN:

MENSAJE A LA NACIÓN: Buenas noche compatriotas Venezolanos, luchaores incanjables y libertaores en contra del Imperialijmo. Soy su querido prejidente Hugo Chávez y les Informo que la concesión de ésta página será revocaa en los prjóximos días.

¡Ésta web subversiva ha orquestao una campaña para detener esta revolujión (la Revolujión Bolivariana), ha incitao al magnicidio, se trata de un medio informativo aliao con los sectores máj extremijtas de la oposijión que desconoce la Constitución, hacen guarimbas y tratan de desestabilijar el país, confabulaa con el Imperialijmo del Diablo llamao Bush!¡Hasta huele a ajufre por aquí! (o creo que no me he bañao).

¡pero noooooooooooooooooo lo vamos a permitir! lo juro por Crijto, el más grande jocialista de la historia, yo, su Generalíjimo Chávez, les ayudaré en la lucha contra los "pendejos", y nada más le digo caballero: No je meta conmigo, porque sale espinao.

¡Viva la Revolución Bolivariana! ¡Viva el Socialismo! ¡Patria y socialismo¡

¡Chávez o muerte!

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OAXACA: ARTÍCULOS PERIODÍSTICOS (REFORMA)

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Por Miguel Ángel Granados Chapa

Domingo 29 de Octubre de 2006

¿Cuántos muertos vale Ulises?

 

Desde junio el gobierno oaxaqueño ha pedido la intervención del federal pero sólo ahora éste ha resuelto atender la solicitud. No es claro si se dirige a apuntalar a Ruiz o si es el componente extremo para empujarlo hacia su caída

Como ocurrió en junio del año pasado, cuando estableció la operación México Seguro horas después de que el embajador Antonio Garza urgió a enfrentar la violencia homicida en Nuevo Laredo, el presidente Fox fue de nuevo sensible al llamado del diplomático norteamericano y envió a Oaxaca fuerzas federales, tras un violento viernes en que entre otras víctimas fue asesinado un camarógrafo norteamericano, Bradley Roland Will.

Mientras escribo estas líneas se cumple la instrucción presidencial dictada en las primeras horas del sábado, tras una reunión de emergencia del gabinete de seguridad, con la presencia del secretario de Gobernación Carlos Abascal. La presencia federal policiaca (y quizá también militar) puede servir para aplacar la violencia desatada por el gobernador Ulises Ruiz y por dirigentes políticos que le son adictos, como el ex diputado Elpidio Concha, que ha provocado varias muertes; pero también puede ser causa de fricciones que aviven la tensión que se ha recrudecido en los últimos días, y genere resultados semejantes a los que se quiere evitar.

Después de que el Senado avaló las acciones y omisiones de Ruiz, éste se dispuso a acabar con la resistencia civil que lo mantiene en jaque desde hace muchos meses, demasiados para la tranquilidad de las porciones de la sociedad oaxaqueña directamente concernidas por la movilización ciudadana. Al mismo tiempo, las agrupaciones que lo cuestionan, la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca y la sección XXII del sindicato magisterial adoptaron nuevas tácticas en su enfrentamiento con Ruiz y en sus negociaciones con la Secretaría de Gobernación. La APPO emitió el martes un ultimátum de 72 horas, que venció el viernes por la noche, para que Ruiz decidiera marcharse. Simultáneamente, los maestros votaron por volver a las aulas, tras procedimientos amenazados por la violencia y que pusieron a la organización sindical al borde de la escisión, distinta de la que azuzada por el comité nacional del SNTE está en curso para debilitar estructuralmente a los mandos seccionales.

La aparente contradicción entre sus adversarios: endurecida la APPO, el magisterio en trance de ceder, colocó al gobernador en la oportunidad de gobernar del modo en que saber hacerlo, mediante agresiones violentas. Así lo hizo el 14 de junio, cuando su policía pretendió desalojar el centro histórico oaxaqueño. Así lo hizo el 21 de agosto, cuando una brigada parapoliciaca, disfrazada pero identificable, asaltó la Corporación Oaxaqueña de Radio y Televisión y destruyó el transmisor que servía para la propaganda de la movilización popular. Así lo hizo cuando en diversos momentos sus tropas dispararon contra ciudadanos inermes y les dieron muerte. Así lo hizo el viernes cuando su gente, armada, mató a tres personas al pretender eliminar las barricadas con que la APPO se disponía a cumplir los términos de su emplazamiento al gobernador, que consistían principalmente en cercar la ciudad de Oaxaca, aislarla del resto de la entidad y del centro de la República.

El signo de la muerte acompañó a Ruiz desde su campaña a la gubernatura. Los lectores de Reforma vieron en la primera página del diario, el 28 de julio de 2004, la tunda que en la víspera seguidores del candidato priista asestaron, a palos, al profesor jubilado Serafín García Contreras, que murió de ese terrible modo. No sólo no se procedió contra los homicidas, claramente identificados en fotografías y videos, sino que se pretendió revertir la responsabilidad hacia los compañeros de la víctima, miembros del Frente Único Huautleco, opuestos a que Ruiz hiciera propaganda en Huautla de Jiménez. Casi inmediatamente después, el alcalde priista de Estancia Grande asesinó por la espalda a la señora Guadalupe Ávila Salinas, que había ganado la elección para sucederlo. El homicida, de igual modo que en el caso anterior, pudo huir fácilmente. La procuradora de Justicia de entonces, Patricia Villanueva Abraján, que nada hizo por perseguir esos delitos, ocupa hoy una curul vecina a la de su jefe de entonces, José Murat, en la Cámara de Diputados.

Ruiz y el gobierno federal se responsabilizan mutuamente de los graves acontecimientos ocurridos en los cinco meses recientes. Ambas partes tienen razón, pues unos y otros incurrieron en acciones y omisiones que encendieron y estimularon la protesta civil, que librada a su propia dinámica practica una suerte de autogobierno con rigores, excesos y desmanes. La original petición del magisterio atañe a la Secretaría de Educación Pública que, pudiendo atenderla, se abstuvo de hacerlo, con lo que el movimiento creció y adquirió nuevas modalidades. Algo esencial para la gobernabilidad, que es la comunicación entre los ciudadanos y sus representantes, se rompió en Oaxaca hace meses y la APPO y la sección XXII sólo hablan con la Secretaría de Gobernación, en términos que la presencia federal de estas horas ha dejado atrás, lo que podría inducir al rompimiento de los incipientes acuerdos a los que se había llegado.

Desde junio, en un pedido reiterado en septiembre, el gobierno de Oaxaca ha pedido la intervención de la fuerza federal esgrimiendo el artículo 119 constitucional que impone a "los poderes de la Unión", el "deber de proteger a los estados… en caso de sublevación o trastorno interior… siempre que sean excitados por la legislatura del estado o por el Ejecutivo si aquella no estuviera reunida". Sólo ahora ha resuelto el gobierno federal atender esa solicitud. Es claro contra quién se dirigirá su fuerza: los miembros de la APPO que radicalizaron su actuación ante la impunidad del gobernante. No es claro, sin embargo, si la intervención federal se dirige a apuntalar a Ruiz, en consonancia con el acuerdo del PRI y el PAN que produjo la aberración jurídica senatorial que descubrió la existencia de poderes que no pueden, de un gobierno que no gobierna. O si, por lo contrario, es el componente extremo, el más riesgoso, para empujar al gobernador hacia su caída.

Ruiz representa, es beneficiario de una paradoja. Nadie lo apoya, pero nadie quiere echarlo. En la sesión del Senado que lo puso jurídicamente a salvo, y lo envalentonó, no hubo una sola voz que lo avalara. Estaba presente Adolfo Jesús Toledo Infanzón, que es "su" senador, pues Ruiz lo hizo candidato preferencial, lo que le permitió llegar a Xicoténcatl por el camino de la primera minoría. Y también estaba Carlos Jiménez Macías, legislador potosino por la misma vía, delegado madracista en la tierra de Ruiz, de quien es vocero. Pero esa vez calló, atendiendo seguramente una táctica de no exacerbar los ánimos panistas, puestos en la necesidad de sostener a quien repudian, a causa del apoyo que reclaman del PRI para la gobernabilidad general del país.

Como parte de esa posición dual del partido en el gobierno, algunos de sus personeros eminentes han solicitado, de diversos modos, con varios tonos, a Ruiz que se marche. Parecen no hacerse cargo de que, fortalecido el gobernador por la vía senatorial y mediante las negociaciones de la protesta civil con Gobernación, no se apartará espontáneamente del puesto que quiere desempeñar hasta 2010 (si no es que sus diputados le alargan el periodo, como hicieron consigo mismos, pues no concluirán su mandato en noviembre del año próximo sino hasta septiembre de 2008, por una reforma que se autorrecetaron).

Los diputados panistas parecen haber llegado al convencimiento de que un pronunciamiento institucional de la Cámara exhortando al gobernador a beneficiar al estado con su petición de licencia tendría fuerza suficiente para persuadir a Ruiz. En San Lázaro radica el poder de la bolsa, de modo que un gobernador manifiestamente malquisto con los diputados enfrentaría dificultades para negociar partidas de su interés. Y de esa Cámara depende la Auditoría Superior de la Federación, capaz de examinar el dinero federal gastado en Oaxaca, tema en que el gobernante cuestionado es particularmente vulnerable.

Pero esos legisladores panistas vacilan y aguardan a que los hechos y no sus voluntades decidan la situación. Parecen no calibrar, o no dar importancia a los riesgos de todo género que la sociedad oaxaqueña enfrenta cada día que pasa, a pesar (o con motivo de) la presencia policiaca federal. ¿Cuántos muertos vale Ruiz? ¿A qué macabra cota se espera llegar?

Miércoles 01 de Noviembre de 2006

Miguel Ángel Granados Chapa

 

Ulises y el PRI

 

En el segundo momento de la ambigua posición de los senadores priistas ante el gobernador de Oaxaca (primero lo apuntalan jurídicamente y luego políticamente le piden que se vaya) parece que es determinante el tiempo político dentro de su partido

En aguda contradicción consigo mismo, o como acto de contrición por el error cometido, el Senado que avaló el ejercicio gubernamental de Ulises Ruiz (eso hizo al no analizar cómo en efecto se han actualizado las causales de desaparición de poderes) formuló el lunes una exhortación al Ejecutivo oaxaqueño a que "reconsidere separarse del cargo para contribuir al restablecimiento de la gobernabilidad, el orden jurídico y la paz en dicha entidad federativa". En vez de atender el pedido, al igual que el lunes mismo ante un pedido semejante de la Cámara de Diputados, Ruiz inició también contra la de senadores una controversia constitucional por excederse en sus funciones. No habremos de esperar mucho, cuando más al fin del puente vacacional que hoy comienza, para saber que la Suprema Corte de Justicia de la Nación desecha las demandas por notoriamente improcedentes. Y es que ninguna Cámara pretende que su exhorto tenga efecto jurídico directo, porque no ejercen atribuciones que les sean propias sino que actúan en cuanto instancias de opinión política. Los puntos de acuerdo, que es la forma adoptada por las Cámaras para dirigirse al gobernador oaxaqueño, no son productos legislativos sino políticos, no combatibles por lo tanto por las vías del control constitucional.

El senador perredista oaxaqueño Salomón Jara presentó el lunes la misma propuesta que temprano por la mañana había sido aprobada en San Lázaro por mayoría (o quizá por unanimidad de los miembros presentes, pues tratándose de una votación económica, a mano alzada, buen número de priistas eligió retirarse para no tomar posición). Se esperaba que la bancada priista reaccionara como la de San Lázaro horas antes, en que nadie salió en defensa de Ruiz (no obstante que hay diputados que son sus dependientes). Sorprendió por eso que el hidalguense Jesús Murillo Karam anunciara la disposición de su grupo a sumarse al exhorto, si se le adobaba en términos que él mismo propuso. Se trataba de envolver el llamado al gobernador en otros similares dirigidos a la APPO, a la sección magisterial, al gobierno federal y aun a los apoyadores capitalinos a la resistencia oaxaqueña, para que asumieran deberes y contribuyeran a la pacificación de la entidad. Y, "dado ese entorno", se demandó de Ruiz la reconsideración de irse de su puesto.

En su intervención Murillo Karam aludió una vez más a un episodio hidalguense citado por él mismo y por el quintanarroense Pedro Joaquín Coldwell al abordar el 20 de agosto la situación oaxaqueña y concluir que los poderes existen, por lo que ha lugar a declarar lo contrario y que es llegado el caso de nombrar un sustituto. Tanto Joaquín como Murillo sostuvieron la tesis de que es peor el remedio que la enfermedad. El hidalguense dijo entonces que en 1975 su entidad "vivía una situación similar a la de Oaxaca y a alguien se le ocurrió que aplicando la desaparición de poderes la iba a resolver. Hidalgo vivió después de eso 15 años de sangre, de conflicto, de brutalidad". El lunes no concretó su referencia pero fue claro que se refería a ella cuando recomendó no ensayar o experimentar, porque el resultado de ese aprendizaje es "muerte" y "violencia".

La situación hidalguense de entonces no se parecía en nada a la de Oaxaca de hoy. Hace 31 años libraban una batalla política el presidente Echeverría y su compadre el gobernador Manuel Sánchez Vite, quien osó y parecía haber conseguido imponer un sucesor al margen de la voluntad presidencial. Pero a los 28 días de la asunción al poder de su valido el doctor Otoniel Miranda, una rebelión campesina artificiosamente organizada desde Los Pinos, como parte de una andanada contra Sánchez Vite y su causahabiente, dio pie a que se declarara que había llegado la hora de sustituir a Miranda porque los poderes habían desaparecido. Fue nombrado en su lugar Raúl Lozano Ramírez, antiguo secretario particular de Javier Rojo Gómez, quien organizó la elección del hijo de éste, Jorge Rojo Lugo, quien haría más tarde secretario de Gobierno a Murillo Karam. De modo que de aquel ahora deplorado acontecimiento surgió la carrera de quien lo lamenta y que habría sido protagonista de esos años de "sangre, conflicto y brutalidad".

Pero ahora es Oaxaca y no Hidalgo el tema, por lo que debemos volver a él. Retóricamente al menos, los senadores priistas abandonaron a Ruiz en forma más evidente que los diputados de esa filiación. La causa de esa conducta obedece a varios factores. Uno es la evidencia de que se eleva día a día el costo de continuar adheridos a un gobernante incapaz de gobernar, aferrado a su cargo sólo por sus intereses personales y de grupo. Otro es la posición de Ruiz: es un perdedor. El fracaso de la candidatura presidencial de Madrazo fue el suyo propio, y los madracistas son ahora más indeseados que nunca en el PRI. Y un tercero es que se aproxima la sucesión en los mandos de ese partido. El lunes mismo se emitió la convocatoria para la IV asamblea extraordinaria que es, virtualmente, el banderazo de salida para el proceso de elección de presidente y secretaria general (o presidenta y secretario general) de ese partido.

Manlio Fabio Beltrones, el poderoso jefe senatorial tiene una palabra que decir en esos procesos. En su Cámara participa en los dos órganos de gobierno, pues como líder de su grupo forma parte de la Junta de Coordinación Política y, como lo fue en San Lázaro, es presidente de la mesa directiva durante este año). Ante sus expectativas, es hora de tirar lastre.

Cajón de Sastre

Puede ser que se trate de una posición aislada, hasta de una broma para asustar a los panistas. Pero durante el debate de ayer en San Lázaro sobre Oaxaca, cuando miembros de la bancada blanquiazul insistían en que Ulises Ruiz debía retirarse, en alguna porción de la zona priista se escuchaban gritos que amenazaban romper la solidaridad del PRI con el PAN: "Felipe va a caer", "Nos vemos el primero de diciembre". Se hizo notorio entre quienes así gritaban, por su sombrero de palma, el chiapaneco Víctor Ortiz del Carpio, que ganó por mayoría su curul en Bochil, segundo distrito de su entidad. Alguna vez fue quizá "comisionado" al Partido del Frente Cardenista de Reconstrucción Nacional, que lo hizo diputado local, pero tiene una militancia priista y cenecista de muchos años. Quizá su posición refleja la contrariedad de algunos o muchos priistas que ven que el PAN, aunque sea sólo para taparle el ojo al macho, se manifiesta tan crítico como el PRD o Convergencia contra Ruiz, siendo que la gobernabilidad depende de su buena relación con el tricolor.

Correo electrónico: miguelangel@granadoschapa.com

 

Por Jorge Fernández Menéndez

 

 Oaxaca: 92 mil millones de pesos perdidos.

 

¿Por qué la resistencia de Ulises Ruiz a dejar su cargo? ¿Por qué tantos personajes están empeñados en que no haya solución en el conflicto oaxaqueño? Los grandes escritores de novelas policiales decían que para encontrar al culpable de un crimen había que seguirle la pista al dinero. Ese terrible crimen que se llama el conflicto de Oaxaca tiene, como muchos otros, su origen en el dinero.

No sólo nos estamos refiriendo a los casi 40 mil millones de pesos que terminará costando la rezonificación salarial de los maestros. Ni tampoco a los miles de millones en daños que ha costado la destrucción de la ciudad luego de estos largos meses de ocupación y conflicto. Ni siquiera a los millones que el mismo ha costado a la industria, el comercio, el turismo, en el estado y en el país (las reservaciones del turismo estadunidense han caído dramáticamente en los últimos días, por ejemplo). No hablamos tampoco de cuánto ha costado en términos de educación pública o del despliegue de fuerzas que se tuvo que realizar para recuperar la ciudad.

Estamos hablando de cifras mayores que reflejan el corazón del verdadero conflicto: las decenas de miles de millones de pesos cuyo destino no se conoce y que fueron entregados, vía el ramo 33 del Presupuesto federal, el destinado al gasto social, al gobierno del estado, en los últimos años. La cifra no es en absoluto menor: según datos oficiales, el gobierno de Oaxaca recibió en los últimos ocho años, los seis de gestión de José Murat y los dos primeros de Ulises Ruiz, nada menos que 92 mil 786 millones de pesos de los que no ha rendido cuentas a la Federación.

De esa cantidad, 62 mil 883 millones de pesos fueron entregados al gobierno del actual diputado José Murat y el resto (29 mil 903 millones) a su sucesor, Ulises Ruiz.

El entonces gobernador José Murat inició incluso una controversia constitucional para impedir que esos recursos fueran auditados, argumentando que con ello se vulneraba la soberanía del estado.

Luego de casi dos años de litigio, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en agosto pasado, rechazó la demanda y estableció que la utilización de esos recursos podía y debía ser auditada por la Federación. Al mismo tiempo que se resolvió la controversia constitucional en ese sentido, con lo que se habilitó a la Auditoria Superior de la Federación y a la Secretaría de la Función Pública para indagar cómo se habían utilizado esos recursos públicos, se agudizó el conflicto en Oaxaca a través de la APPO (varios de cuyos dirigentes fueron beneficiarios de parte de los mismos, además de gozar de su amistad y de una amnistía en los tiempos de Murat) y se recrudeció la negativa de Ulises Ruiz a presentar su renuncia o la licencia al cargo.

Las cantidades son impresionantes: dentro del ramo 33, que incluye el gasto social financiado por la Federación para el estado, existen siete partidas básicas: la más importante es, precisamente, el Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal. De él se le entregaron al gobierno de Murat 39 mil 707 millones de pesos y al de Ulises 18 mil 591 millones. Los otros fondos son el de Aportaciones para Servicios de Salud (cinco mil 876 millones de pesos para la administración Murat y tres mil 95 millones para la de Ulises Ruiz). Está el llamado Fondo para Aportaciones para la Infraestructura Social (Murat recibió por ese concepto 10 mil 373 millones de pesos y el gobierno de Ulises cinco mil 327 millones). Está el Fondo de Aportaciones para el Fortalecimiento de los Municipios, por el cual el gobierno de Murat recibió cuatro mil 238 millones y el de Ruiz mil 936 millones.

Aunque cuantitativamente son menores, no dejan de ser significativos los aportes a los fondos de Aportaciones Múltiples; los de Aportaciones para la Educación Tecnológica y de Adultos y los de Aportaciones para Seguridad Pública (sólo en este ramo el gobierno de José Murat recibió 761 millones de pesos de apoyo y al de Ulises Ruiz le dieron 320 millones). Estamos hablando, entonces, de más de noventa y dos mil 786 millones de pesos que se han gastado sin rendir cuentas a la Federación y obviamente tampoco a los contribuyentes.

Y en torno a esos más de nueve mil millones de dólares gira, en realidad, el conflicto de Oaxaca. Gira en torno a ese dinero porque con él se gestaron muchos hechos de corrupción; con él se compró protección; se financiaron campañas políticas; se lograron asociaciones con grupos como los de Héctor Sánchez, que primero boicoteó la campaña de Gabino Cué y ahora es uno de los operadores de la APPO (¿y de Murat?) vía Flavio Sosa. Con ellos se estableció una relación “privilegiada”, en el pasado, con la Sección 22 (que se deterioró precisamente por un conflicto sobre el monto de los recursos que se entregarían a su dirigencia). Con ellos se controlan los municipios que, si no llegan a acuerdos con el gobierno estatal, se quedan “secos” durante buena parte de su gestión.

Recordemos que 98% del presupuesto que ejerce el estado de Oaxaca proviene de fuentes federales. Teniendo garantizada una mayoría en el Congreso local y rechazando las auditorias federales, se tiene un muy amplio margen para la utilización discrecional del dinero. Y cuando el gobierno federal quiso controlar ese manejo presupuestal, los conflictos llegaron a la violencia: recordemos cómo fue virtualmente secuestrado y expulsado de la entidad el entonces delegado de la Sedesol, Gerardo Priego, hoy en el equipo del presidente electo Felipe Calderón.

En torno a las auditorías para saber en qué y cómo se gastaron esos 92 mil 786 millones de pesos gira el conflicto oaxaqueño. Y en torno a ellos deberá girar, también, más allá de exhortos y pedidos de reflexión, el futuro del estado y de su gobernador.

Jueves 02 de Noviembre de 2006

Por Jorge Fernández Menéndez

 

Cómo operar 90 mil millones.

 

Algunos dicen que la vida fuera del presupuesto resulta un calvario para ciertos políticos y por eso se aferran, como el mandatario oaxaqueño Ulises Ruiz, a su cargo, a pesar de que desde ambas cámaras le han llegado exhortos para que solicite licencia, avalados incluso por los legisladores de su partido.

Pero las razones por las cuales Ulises Ruiz se resiste a abandonar esa responsabilidad no pasan por las expectativas vitales del gobernador, sino porque su salida puede dejar al descubierto todo el entramado del manejo financiero en el estado durante los últimos ocho años, con repercusiones que llegan mucho más lejos que el zócalo oaxaqueño. No es verdad, como dijo en la tribuna el actual diputado José Murat, que el manejo de los recursos federales del Ramo 33 durante su administración (de 1998 al 2004) fue transparente y escrupuloso y tampoco que la Secretaría de la Función Pública hubiera respaldado ese manejo.

En realidad, nadie sabe cómo se utilizaron esos recursos y su uso dista de haber sido auditado. Durante los años de su administración, los enfrentamientos del gobernador Murat con el gobierno federal, tanto con el encabezado por Ernesto Zedillo como con el de Vicente Fox, fueron incesantes, lo que no impidió, como se comprueba con las cifras oficiales, que se triplicara el presupuesto del Ramo 33 en estos ocho años, sin que se percibiera ningún resultado social palpable. No se deben simplificar las cosas pero, por ejemplo, sólo en concepto de gasto social, este año le deberían haber correspondido más de cuatro mil pesos a cada habitante de Oaxaca, independientemente de su edad y condición social. Estaríamos hablando de más de 20 mil pesos para una familia con tres hijos. Pero si nos concentramos en los habitantes que viven en condiciones de pobreza (a donde se tendría que destinar ese recurso) estaríamos hablando de unos 17 mil pesos por persona al año. Resulta evidente que, si vemos los rubros involucrados en las siete partidas del Ramo 33, no existen avances significativos en ninguno de esos campos.

Esos recursos no fueron auditados porque se presentó, como dijimos, una controversia constitucional ante la SCJN que apenas se acaba de resolver en agosto pasado y en contra del gobierno estatal. La pregunta es obvia: ¿cómo podrían auditarse recursos que estuvieron durante años sujetos a esa controversia? La auditoría, después de la resolución de la Corte, comenzó en las últimas semanas, al mismo tiempo que se agudizaba el conflicto en Oaxaca, y en ella participa tanto la Auditoría Superior de la Federación como la Secretaría de la Función Pública.

En la columna Frentes Políticos de Excélsior se dice que esos recursos podrían haberse utilizado, sobre todo, para financiar varias campañas políticas: primero, la de Roberto Madrazo a la presidencia del partido; también la de Ulises Ruiz al gobierno del estado; la de Madrazo para la Presidencia de la República y la de José Antonio Aguilar Bodegas en el estado de Chiapas. No deja de ser significativo que la de Ulises para la gubernatura se convirtiera en una victoria pírrica y que las dos campañas siguientes hayan acabado en derrotas, particularmente la de los candidatos priistas en Oaxaca el pasado 2 de julio.

Pero la pregunta es cómo se sustraen esos recursos del presupuesto. Y para conocer la respuesta no debemos comprobar si se ejerció el gasto o no, ya que, evidentemente, para efectos de la revisión de la cuenta pública de un Congreso condescendiente como el oaxaqueño, eso no es problema. El punto, y por ello la resistencia a las auditorías de la Secretaría de la Función Pública y de la Auditoría Superior de la Federación, es la supervisión del gasto y de la obra. El tema no es saber si se construyó un camino o no, sino cómo se construyó, dónde, en qué condiciones se ejecutó la obra y cuánto costó ésta. En la diferencia entre el costo real y el registrado, entre la calidad de la obra, las condiciones y el cumplimiento de las especificaciones, es donde se cuela el dinero. Son muchos los alcaldes o concesionarios de distintas obras que aseguran que la operación es sencilla: para ejecutar una obra reciben, por ejemplo, la mitad de lo asignado, pero facturan por el total, esa es la diferencia que se queda en manos de las autoridades locales que, cuando cuentan con mayoría legislativa propia, obtienen la aprobación de la cuenta pública local casi en automático.

Por eso fue tan importante el papel que jugaba, por ejemplo, Miguel Ángel Cuéllar Aguilera, coordinador de Desarrollo estatal en la administración de Murat, un hombre que estaba inhabilitado durante diez años por la Secretaría de la Función Pública debido a los malos manejos que había tenido como delegado de la Sedesol en la entidad, precisamente con los recursos del Ramo 33. Es por lo menos extraño que, luego de su destitución en el ámbito federal, el funcionario fuera contratado por el gobierno estatal para otorgarle el manejo de los recursos que había, en su posición anterior, administrado con "negligencia" y "violación a las leyes y la normatividad".

Por eso la clave es la supervisión y la auditoría autónoma para saber cómo se ejecutaron los recursos. Y ello va mucho más allá del Ramo 33 y abarca casi todo el presupuesto, sobre todo en estados como Oaxaca, que reciben 98% de sus recursos de las arcas federales. Por eso también el tema clave para comprender el conflicto oaxaqueño pasa por el dinero: las ramificaciones de la historia del actual enfrentamiento van tan lejos como la elección de Madrazo al frente del PRI, las elecciones de Oaxaca, Tabasco y Chiapas, las federales de 2003 y 2006. Y son demasiados los actores involucrados. Por eso, hay gobernadores que no quieren ni que se aborde el tema o legisladores que prefieren discutir lo que sea de política y gobernabilidad, pero que la vertiente del dinero no se incluya en el debate.

 

Miguel Ángel Granados Chapa

 

Día de muertos en Oaxaca

 

La Cámara de Diputados guardó un minuto de silencio por algunas de las víctimas causadas por el conflicto oaxaqueño. Se completará la condolencia así expresada con trabajo político y jurídico que contribuya a eliminar las causas de la discordia en aquel estado

Hemos preguntado, como muchas otras personas, cuántos muertos vale Ulises Ruiz. Reiteramos la interrogación en este día de los Fieles difuntos. Han sido asesinadas demasiadas personas, y muchas otras han encontrado de otro modo la muerte en relación con el conflicto iniciado en mayo, que se recrudeció en junio y que al terminar octubre ha llegado a un punto culminante.

La primera víctima directa de la represión contra la protesta civil que reclama la salida del gobernador Ruiz fue Marcos García Tapia, militante de ese movimiento y profesor de la Facultad de Odontología de la Universidad Autónoma Benito Juárez de Oaxaca, que el 7 de agosto fue asesinado por un tirador que huyó a bordo de una motocicleta. Tres días después cayó el señor José Jiménez Colmenares, de oficio mecánico, que acompañaba a su esposa, una maestra integrante de la sección 22 del SNTE, en una marcha magisterial contra la que se lanzaron disparos desde una bodega. El 22 de ese mismo mes, murió baleado por la espalda el arquitecto Lorenzo San Pablo Cervantes, en torno de la toma de la estación de radio La Ley.

El 5 de octubre fue asesinado, de un tajo en el cuello, el ingeniero Jaime René Calvo Aragón, miembro del Consejo Central de Lucha, disidencia de la sección 22 que está a punto de conseguir, por el apoyo del comité nacional, la escisión de esa representación sindical. Además de la gravedad del crimen en sí mismo, es monstruosa la conjetura a la que se ha dado amplia difusión, según la cual el profesor de química habría sido víctima de un ajuste de cuentas dentro de la sección 22, para castigar su oposición al comité que encabeza Enrique Rueda Pacheco. Hasta se exhibe una lista de otros probables candidatos a una ejecución como la de Calvo Aragón y por las mismas razones.

Alejandro García Hernández fue muerto a tiros el 14 de octubre. Al parecer, tres militares vestidos de civil que andaban de parranda se hicieron de palabra con los vigilantes de una barricada que impedía el paso. Aun si se tratara de un acontecimiento ajeno a la represión (lo que la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca no cree) lo cierto es que la víctima pereció por hallarse en plena acción de protesta, resguardado un retén ciudadano. Lo mismo ocurrió al profesor Pánfilo Hernández Vázquez, que fue ultimado en la colonia Jardín, a manos de desconocidos el 18 de octubre. El viernes 27, en balaceras suscitadas en distintos rumbos de Oaxaca, en la jornada más violenta antes del ingreso de la Policía Federal Preventiva, fueron asesinados el profesor Emilio Alonso Fabián, procedente de Candelaria Loxicha, y el camarógrafo norteamericano Bradley Roland Will, de la agencia independiente Indymedia.

El domingo 29 perdieron la vida al menos dos personas. El joven enfermero del Instituto Mexicano del Seguro Social Jorge Alberto López Bernal, militante de la APPO, fue, según la necropsia, muerto por el impacto de una bomba de gas lacrimógeno disparada desde las filas de la PFP. La Presidencia de la República se ha obstinado en negar que así haya sido, para no demeritar su ufano dictamen de "saldo blanco" en la intervención federal en Oaxaca. Hasta se insistió en que López Bernal murió cuando le estalló un petardo con que agrediría a la fuerza pública. A su vez, ese mismo día fue asesinado a puñaladas Fidel Sánchez García, militante de la APPO, lejos de los puntos donde se encararon la policía y miembros de la protesta civil, lo que favorece la versión oficial de su ajenidad al conflicto.

Otros militantes murieron en acontecimientos relacionados con la movilización popular. El 2 de octubre, a la altura de Izúcar de Matamoros, mientras participaba en la marcha de la APPO y el magisterio hacia la Ciudad de México, un ataque cardiaco privó de la vida al profesor José Manuel Castro Patiño, que servía en Ixtlán, de la región Sierra. El 21 de octubre, cuando volvían en automóvil de la capital federal a la de su estado, para participar en una asamblea estatal del magisterio, murieron en accidente Leticia Castellanos, Silvestre Cruz Bautista, Alejandro Santiago, Rubén Vicente Solís y Jaime Castro Leyva.

Fuera de la ciudad de Oaxaca, en sucesos formalmente ajenos a la protesta magisterial y de la APPO, pero concernientes al autoritarismo del gobierno oaxaqueño y ocurridos durante el lapso que se ha extendido el conflicto, el 9 de agosto fueron asesinados el dirigente triqui Andrés Santiago Cruz y sus acompañantes Pedro Martínez Martínez y Octavio Martínez Martínez (este último un niño de apenas 12 años), en Putla, en una acción contra el Movimiento Unificador de la Lucha Triqui (MULT). El 3 de octubre, en San Antonino Castillo Velasco se abatió a tiros a Arcadio Hernández, miembro de una guardia ciudadana organizada por un ayuntamiento que en agosto depuso al gobierno municipal, priista.

Este recuento es muy probablemente inexacto, no porque aparezcan nombres de más sino al contrario. El martes la diputada Daisy Selene Hernández Gaytán pasó lista en la sesión de su Cámara a 15 de estas personas, y al concluir pidió a los presentes un minuto de silencio. Sin remilgo de ninguna especie los legisladores de todos los partidos, y las personas que por razones de trabajo o cualquiera otra se hallaban en el recinto, acogieron la petición. Si hubo unanimidad para deplorar la muerte de esas personas y rendirles reconocimiento -que eso significa el silencio luctuoso- deberá haberla también para evitar que haya más muerte.


Cajón de Sastre

Firme en su cargo como el gobernador de Oaxaca, en Washington Luis Carlos Ugalde ha dicho, como Ulises Ruiz, que no renunciará a la presidencia del Consejo General del IFE, cargo para el que fue elegido hace tres años, el 31 de octubre de 2003. En la misma fecha de este año el Senado eligió a María del Carmen Alanís magistrada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, una de cuyas tareas es resolver impugnaciones a los acuerdos de aquel órgano. Sería torpe suponer, aun antes de que tome posesión, que la nueva magistrada se guiará en ese campo por sus desavenencias con el consejo del IFE, a cuya secretaría ejecutiva renunció hace 13 meses. Pero es razonable esperar que su conocimiento de la institución alimentará sus juicios. Al irse, dijo que la intromisión de los consejeros en asuntos propios del cargo que desempeñaba se convirtió en un obstáculo, y reprochó la falta de "determinación y apoyo requeridos del consejero presidente para sortear la falta de definición oportuna en decisiones…".

Correo electrónico: miguelangel@granadoschapa.com

Lorenzo Meyer

 

Oaxaca y los nuevos ‘Rurales de la Federación’

 

En Oaxaca hay un PRI que lleva 77 años ininterrumpidos en el poder y también una lección de la que todos deberíamos sacar las conclusiones apropiadas

Historia

En el porfiriato maduro, el Cuerpo de Rurales de la Federación, unos 5 mil, era el brazo ejecutor de última instancia de la política del régimen. Hoy, ese lugar pareciera ocuparlo la Policía Federal Preventiva (PFP). Los Rurales, creados en 1861, eran un cuerpo militarizado dependiente de la Secretaría de Gobernación, con uniforme gris, muy móvil, bien montado y armado -características no muy distintas de la PFP-, que le sirvió bien a don Porfirio para apagar los fuegos sociales que estallaron con regularidad en varias partes del país a fines del siglo XIX e inicios del XX. El profesor Paul J. Vanderwood en su libro Desorden y progreso (México, Siglo XXI, 1986) los llamó "la policía del presidente". De nuevo, a la PFP le viene al pelo la caracterización de sus antecesores.

Paradojas

Es significativo que los carros antimotines adquiridos por Carlos Salinas en 1994 -el año de la aparición de los rebeldes neozapatistas y del asesinato de Luis Donaldo Colosio- se hayan finalmente empleado ahora, justo al concluir el primer gobierno de un nuevo régimen político y que se supone estaría comprometido con lograr que México pase definitivamente del viejo y prolongado autoritarismo a la nueva democracia. Sin embargo, es aún más revelador que el empleo de los carros y de "la policía del presidente" haya sido para retomar la ciudad de Oaxaca con el fin de devolver el poder a un gobernador del PRI que lo había perdido meses atrás como resultado de una movilización social iniciada por maestros pero secundada por la Asamblea Popular de los Pueblos de Oaxaca (APPO), cuyo objetivo central es poner fin a un sistema de gobierno local cuyas raíces siguen enterradas y nutridas en una tradición premoderna y antidemocrática.

Tampoco puede dejar de llamar la atención y ser revelador el que la toma de Oaxaca por "los federales" haya tenido lugar el mismo día que en Brasil se llevó a cabo una elección sin problemas y donde el electorado, en una segunda vuelta y con muy alta participación, reconfirmó a la izquierda como la encargada de conducir los próximos cuatro años al mayor país latinoamericano. En fin, el pasado domingo se pusieron de manifiesto, una vez más, las paradojas y contrastes latinoamericanos.

A punto de entregar el gobierno y tras haber pospuesto por cinco meses, de manera tan evidente como poco imaginativa, el enfrentar la parte que le correspondía, Fox finalmente recurrió a la PFP para intentar cortar de tajo el nudo gordiano en que se dejó convertir el conflicto oaxaqueño. Hoy, el zócalo de la vieja Antequera está ocupado pero el resto de la ciudad y de la entidad no están en paz ni el problema está resuelto, como afirma el Presidente.

¿Solución o administración del problema?

La historia muestra numerosos conflictos políticos complicados donde el problema no se resuelve, simplemente se administra. Y posiblemente eso es lo que estamos viendo en este caso. Pero ¿qué posibilidades y alcances puede tener este tipo de "administración"? La pregunta es obligada pero la interrogante es imposible de responder con certeza.

En un análisis de lo inmediato, el factor que explica que 5 mil efectivos de la PFP, apoyados en el trasfondo por elementos militares, hayan tenido que ocupar Oaxaca, es la muerte el viernes 27 de tres personas que tuvo lugar en esa ciudad, entre ellas la de un ciudadano estadounidense, un camarógrafo y activista neoyorquino: Bradley Roland Will. Los muertos, incluido el señor Will, quedaron en el lado insurgente. No fueron esas, desde luego, las primeras víctimas, pero sí la primera vez que la embajada norteamericana pidió cuentas y el esclarecimiento de un hecho que, por otra parte, no tiene nada de misterioso: quienes dispararon ya fueron identificados como miembros de una estructura local del poder que está cuestionada.

Es posible imaginar, aunque no asegurar, que ese incidente violento fue premeditado, que buscaba ser la justificación de una intervención supuestamente definitiva, aunque seguramente el asesinato de Will no era parte del esquema. Los otros factores explicativos inmediatos son: a) el arreglo económico al que llegó el gobierno con los maestros para que estos últimos tuvieran el aumento salarial demandado -lo que solucionaría el motivo original de la disputa- y abandonasen las filas de los malcontentos y b) la cercanía del cambio de gobierno.

En efecto, al Presidente saliente, al entrante, al partido de ambos y a los muchos y muy poderosos intereses que apoyan al grupo actualmente en el poder -empresarios, iglesias, el SNTE, etcétera- les interesaba que el conflicto en Oaxaca no pusiera en peligro el apoyo condicionado que el viejo PRI está negociando con el gobierno saliente y el entrante. Para este último, con el respaldo de apenas un 35 por ciento del electorado, es vital que legisladores y gobernadores priistas faciliten la toma de posesión del 1o. de diciembre. De lo contrario, el segundo gobierno del nuevo régimen haría su primera entrada al escenario en condiciones de peligrosa debilidad.

La ocupación de la ciudad de Oaxaca por la PFP en apoyo de un gobernador priista incapaz de sostenerse por sí mismo pudiera, aunque no sin dificultades, resolver en lo inmediato para el gobierno federal, el problema de la rebelión del sur. Sólo le es necesario sostener la situación por 28 días más. Esa solución se facilitaría aún más si el gobernador impugnado decidiera, finalmente, pedir licencia o renunciar, como ya lo demandan incluso algunos priistas. Sin embargo, aun en ese caso, el problema de fondo estaría sin resolverse. En Oaxaca, la PFP es apenas un vendaje que mal cubre una herida social y política profunda, en donde la infección permanece.

Lo que hay bajo el vendaje

El choque inicial que ha llevado a la situación actual en la antigua Antequera se dio el 22 de mayo entre el gobernador y la sección 22 del sindicato de maestros (SNTE) por una disputa salarial. Sin embargo, el contexto de ese conflicto tiene una historia larga que parte de un escenario de rezago social inexcusable. Fue en mayo de 1980 y en Oaxaca -en este análisis simplemente sigo a Víctor Raúl Martínez del IISUABJO- cuando surgió el Movimiento Democrático Magisterial que luego se transmutó en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, disidente del SNTE. Desde entonces, el magisterio de Oaxaca ha seguido un camino propio, que se refleja en su acción sindical, misma que está influida por su peculiaridad social: la de contar con una importante raíz indígena y campesina.

El motor de la acción sindical reciente del magisterio oaxaqueño ha sido conseguir la "rezonificación" (pasar de la zona 2 a la 3 para tener un aumento salarial por concepto del costo de vida, como sucedió en Chiapas). El 22 de mayo los profesores oaxaqueños estallaron la huelga al confrontarse su demanda por mil 400 millones de pesos con los apenas 60 millones ofrecidos por el gobernador. Cuando en julio llegaron las elecciones presidenciales, el millón de votos prometidos al PRI por el gobernador de Oaxaca se redujeron a sólo 450 mil; el viejo partido de Estado perdió nueve de los 11 distritos en juego y las dos senadurías de mayoría. No obstante tener una base política tan mermada, el mandatario estatal, con el soporte de los presidentes municipales priistas y de ciertos empresarios y comerciantes, ordenó a la fuerza pública acabar con el plantón de los maestros el 14 de junio. Pero su fuerza de 800 policías resultó no sólo insuficiente, sino contraproducente, pues fue derrotada a palos y pedradas y el enfrentamiento callejero con el magisterio transformó un conflicto sindical en otro de carácter político y social. En palabras de Martínez Vásquez, los maestros se convirtieron en un "catalizador de la inconformidad y protesta social contra el régimen autoritario y despótico de Ulises Ruiz". Así nació la APPO y el conflicto de Oaxaca se catapultó al plano nacional.

Sin el control de los estados aún en su poder, el PRI sería casi nada, de ahí la defensa numantina de un gobernador de tiempo atrás incapaz de gobernar pero que explota a fondo la necesidad que el gobierno tiene de su apoyo. Pero ese apoyo mutuo PAN-PRI tiene costos. En situaciones normales, problemas como el oaxaqueño se podrían haber administrado, y quizá resuelto, sin violencia. No fue el caso, por impericia y complicidades se le dejó crecer hasta convertirse en crisis. Hoy en Oaxaca hay un PRI que lleva 77 años ininterrumpidos en el poder y también una lección de la que todos deberíamos sacar las conclusiones apropiadas.

 

José Woldenberg

 

Un gobernador

 

La necedad es uno de los peores males que pueden atacar a cualquiera. Y resulta peor cuando se trata de un gobernador. La necedad puede tener dos nutrientes: a) no ver lo que pasa alrededor, es decir, ser incapaz de valorar el contexto, y por ello seguir insistiendo, o b) seguir porfiando en una línea o en un argumento porque se presume que ceder puede resultar más costoso. En el primer caso estaríamos ante un fenómeno de enajenación (el sujeto no ve lo que los otros sí ven), mientras en el segundo el actor espera todavía un "extra" que pueda mejorar relativamente su situación. (Corte).

El 30 de octubre fue un día especial en el conflicto que sacude a Oaxaca. Ese día el Senado de la República acordó lo siguiente: "Se exhorta al C. Ulises Ruiz Ortiz, gobernador constitucional del estado de Oaxaca, a que reconsidere separarse del cargo para contribuir al establecimiento de la gobernabilidad, el orden jurídico y la paz en dicha entidad federativa". Unas horas antes, la Cámara de Diputados había aprobado un exhorto casi en los mismos términos y en el cual se hablaba de "licencia o renuncia".

Los exhortos no podían ser más claros y coincidentes. No obstante, el gobernador, luego de expresar que "los problemas de Oaxaca los resuelven los oaxaqueños", informó que interpondría sendas controversias constitucionales ante la Suprema Corte contra las dos Cámaras, porque ninguna de ellas tiene facultades para solicitarle su renuncia.

Ya lo sabemos: los exhortos llegaron luego de que la Policía Federal Preventiva tuvo que desalojar del centro de la capital de Oaxaca a los militantes de la APPO y de que aún así la tensión en el estado era manifiesta.

En buen español y en términos políticos el llamado de ambas Cámaras federales dice algo así como lo siguiente: "Señor gobernador, dado que usted no ha podido solucionar un conflicto que a todos nos preocupa, dado que fue necesaria la presencia y la acción de fuerzas federales para recuperar el centro de Oaxaca, haga el favor de retirarse para permitir encontrar una solución viable".

Pero el gobernador, también en términos llanos aunque difíciles de entender, respondió algo como lo siguiente: "Oaxaca es un estado soberano; lo que incumbe a los oaxaqueños lo resolvemos nosotros sin intervención de nadie más, pero además el Congreso carece de facultades para obligarme a renunciar y por ello acudiré a la Corte".

Hace mucho no había visto una necedad y una insensibilidad de tal magnitud. En primerísimo lugar, el 31 de octubre era más que claro que los oaxaqueños no habían podido resolver el conflicto por sí mismos, y que tanto el Congreso local como el gobernador habían estado clamando por la entrada de las fuerzas federales. De tal suerte que en todo caso la soberanía estatal había sido erosionada desde mucho antes por las autoridades del propio estado. Pero además, pretender litigar el exhorto político del Congreso ante la Corte, como si su dimensión fuera legal o constitucional, resultaba de una ceguera monumental.

Porque las Cámaras del Congreso pueden tener o no facultades para realizar el exhorto -hasta donde entiendo los exhortos no tienen efectos vinculantes (obligatorios) y en ese sentido son como las llamadas a misa, el que quiere va y el que no, pues no-, pero lo que le están diciendo al gobernador es que ayude a la República a desmontar un conflicto y una tensión que nadie se merece.

La reacción del gobernador recuerda a la del paciente moribundo que ante el diagnóstico del médico que le da unas cuantas horas de vida sólo es capaz de responder: "pero si usted ni siquiera tiene título universitario". Porque los exhortos de ambas Cámaras lo que anuncian al gobernador es que se ha convertido en un estorbo para la solución del enfrentamiento.

Si a ello le sumamos que ese mismo día la Secretaría de la Función Pública anunció una serie de auditorías a los recursos federales que ha ejercido el gobierno de Ulises Ruiz, y que el secretario de Gobernación dijo que la PFP permanecería en Oaxaca "sólo el tiempo indispensable… pues no está para apuntalar al gobernador" (Reforma, 31 de octubre), entonces cualquiera se podía dar cuenta de que el gobernador estaba ya más solo que Robinson Crusoe.

Retomando el párrafo inicial, es difícil pensar que el gobernador de Oaxaca no vea que sus bases de apoyo se han mermado considerablemente en los últimos días. Más bien su insistencia puede derivarse de las salidas que tiene expresamente contempladas la Constitución de Oaxaca: a) si la falta del gobernador es temporal por menos de 30 días, el secretario general de gobierno ocupa su despacho, b) si la falta es temporal por más de 30 días, es el Congreso por mayoría absoluta quien nombra a un gobernador interino a propuesta de una terna que presenta el propio Ejecutivo, c) si la falta es absoluta y sucede durante los primeros tres años de gobierno, el Congreso por mayoría calificada de dos terceras partes de los votos nombra un gobernador interino que debe convocar a nuevas elecciones en un periodo no mayor de seis meses (ese gobernador completa el periodo), o d) si la falta es absoluta y se produce en los tres últimos años de gobierno, el Congreso por mayoría calificada nombra a un gobernador que acaba el periodo.

Ulises Ruiz está por cumplir apenas dos años en el cargo. De tal suerte que la fórmula "d" resulta, por ahora, demasiado lejana. No obstante, una combinación sucesiva de "a" o "b" (licencia) con "c" o "d" (renuncia) podría construir una puerta de salida eficiente.

(Esta nota debe ser leída sólo como un comentario a un episodio del más que complejo conflicto que se vive en Oaxaca y que tiene muchas más aristas).

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