LA ESPECIE SIMBÓLICA

LA ESPECIE SIMBÓLICA

Por Agustín Sánchez Vidal

En uno de sus inquietantes relatos, Jorge Luis Borges imagina un imperio donde los cartógrafos han llegado a tal grado de perfección, que el mapa de una sola provincia ocupa toda una ciudad, y el del imperio, toda una provincia. Pero, con el tiempo, incluso estos desmesurados planos llegan a parecerles insuficientes, y deciden construir uno a tamaño natural. Esta vez sí, el mapa coincide puntualmente con el imperio. Y, en consecuencia, no sirve para absolutamente nada

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La realidad es demasiado compleja y extensa para ser abarcada en su conjunto. Así que, para funcionar en nuestra vida cotidiana, necesitamos puntos de referencia simbólicos; funcionan como sencillos mapas y están construidos con una materia prima especial: los mitos.

Constantes narrativas
Las sagas cinematográficas repiten esquemas narrativos similares a los relatos mitológicos, como en el caso de “Matrix Revolutions” (Andy y Larry Wachowski, 2003).

Este apólogo borgiano ilustra de modo muy elocuente el papel que desempeñan en nuestras vidas el pensamiento simbólico y los mitos, las más poderosas herramientas aparejadas por el ser humano, a mucha distancia de la rueda, que no existiría sin ellos, al igual que el ordenador con el que estoy escribiendo estas palabras. La realidad es, en sí misma, tan inabarcable, contiene tal densidad de información, que para movernos en ella necesitamos mapas, maquetas, modelos a escala reducida.

Interpretaciones, en suma. Y los mitos han sido –y siguen siendo- el vínculo más eficaz para establecer todo tipo de coordenadas cartográficas, desde la finalidad del universo hasta nuestros propios destinos individuales.

Hace mucho tiempo que la palabra mito se desentendió de sus aspectos más negativos, sinónimos de falso, opuestos a lo real. Pero antes ya había tenido que superar el sentido asignado por las sociedades primitivas, donde equivalían a la verdad absoluta. Hoy solemos entender que los mitos primigenios son relatos con su propia lógica y ámbito, que transcurren en ese Gran Tiempo en el que también se instalan -pongamos por caso- los cuentos infantiles y su “Érase una vez…”, o las sagas de "El señor de los anillos" y de "La guerra de las galaxias" (“Hace mucho tiempo, en una lejana galaxia…”).

Los mitos son la materia prima de la que están amasadas las artes, las literaturas, las filosofías y las religiones de la humanidad. Es decir, algunas de sus aspiraciones o convicciones más hondas. Sólo algunos empeños, como la ciencia occidental, han pretendido constituirse de forma sistemática al margen del mito, planteando toda una sostenida alternativa de cuantificaciones y verificaciones empíricas. Con ello, ha logrado articular una racionalidad diferente, instaurando un pensamiento individual diferenciado del común, con sus atributos propios, como la libertad de expresión.

La mitología ha cobrado especial protagonismo en los sistemas totalitarios

Pero, incluso en sociedades tan tecnificadas como las nuestras, las mitologías desempeñan un papel esencial. Y han llegado a rebrotar con especial virulencia en sistemas totalitarios como el comunismo o el nazismo, por muy laicos y racionales que se pretendiesen en otros órdenes. Basta una somera observación de su retahíla de himnos, emblemas y liturgias para apreciar ese retorno, desde el “paraíso del proletariado” de los unos, hasta el uso y abuso por parte de los otros de sus nebulosas cosmogonías nibelungas, o la recuperación de símbolos antiguos como la esvástica.

Otro tanto sucede en la moderna sociedad de consumo, que agrupa sus mitos, ritos y delitos en fechas fuertemente arraigadas en el imaginario colectivo: la Navidad, la Nochevieja, los ceremoniales iniciáticos de bodas, bautizos y comuniones…

Simbología común
La cruz gamada, o esvástica, representa la fortuna para los hindúes, (relieve de Ubud, Bali). Hitler y los nacional-socialistas la escogieron para simbolizar su ideología.

Y, de hecho, nuestro mundo cristiano trata de compatibilizar, bien que mal, el tiempo histórico con ese otro mítico y litúrgico.

Un tiempo que corre paralelo a lo largo del año mediante el recordatorio cíclico de su gran modelo ejemplar, la vida de Jesucristo, desde su nacimiento en la Navidad hasta su muerte en la Semana Santa. Cuestión bien distinta es que esos intentos de conciliación se salden de modo habitual con la orgía de consumo del cambio de año o los embotellamientos en las carreteras.
 


Los mitos pueden haberse camuflado en nuestras sociedades modernas, pero distan de haber sido erradicados. Cuentan con sus propias reservas salvajes o parques nacionales protegidos, donde campan a sus anchas, en museos, bibliotecas, salas de cine o de conciertos, estadios de fútbol, e incluso parques temáticos que los invocan en sus marcas de fábrica. Entre otras razones, porque la ciencia está lejos de hacerse cargo de cuestiones tan trascendentes como el Amor, el Bien y el Mal, la Libertad, la Muerte y muchas otras que comprometen a un ser humano hasta sus mismos tuétanos. Y sin ellas, difícilmente podríamos establecer nuestros valores y conducirnos en el día a día. Nuestros héroes y modelos, admitámoslo, rara vez se basan en instancias racionales, sino en confusas aspiraciones, cuyas últimas consecuencias ni siquiera los propios interesados alcanzamos a entender.

Los relatos mitológicos conectan nuestro intelecto con la cotidianidad

Los mitos nos ayudan en esa tarea. Más aún: al estructurarse en forma de relatos, constituyen la urdimbre que vertebra nuestras estructuras mentales, la trama de relaciones que nos permite navegar de un modo selectivo y ordenado por esa confusión que constituye la realidad en bruto. Quizá el papel de los auténticos poetas y artistas consista en descubrir y establecer relaciones inéditas que nos ayuden a concebir el mundo de un modo más rico y entramado. .

Mirada al futuro
Desde sus orígenes como especie, los seres humanos se sirvieron del mito para prever sus necesidades futuras inmediatas (en la ilustración, hombres de Neanderthal).

Mejor cableado y conectado en red, que diríamos recurriendo al lenguaje informático. O al neuronal, pues es de nuestro cerebro de donde surgen los mitos, para ayudarlo a configurarse

Por eso, los mitos de todas las culturas presentan paralelismos que están lejos de ser casuales, de igual modo que no son azarosas las coincidencias entre los modos de tejer de los distintos pueblos, o de construir y decorar o de labrar la tierra. Así pudieron constatarlo los especialistas en mitología comparada del siglo XIX, quienes al intentar descodificar esas constantes terminaran convergiendo con los estudiosos del folclore que iban estableciendo esos mismos motivos en la literatura infantil o en las leyendas populares. O los psicoanalistas que, a partir de Freud, se encontraban idénticos esquemas en los sueños, fantasías y trastornos de sus pacientes.

Como consecuencia de estas tesis surgió la propuesta del psicólogo suizo Carl Gustav Jung, quien sostenía que el inconsciente no sólo se manifiesta en cada persona, sino también en el ámbito comunal. Y acuñó el concepto de arquetipo para referirse a esos núcleos dinámicos de la mente, auténticos cordones umbilicales que conectan al individuo con el vasto reservorio mitológico de la especie. Lo que se traduce en una serie de acuñaciones compartidas por los sueños de los individuos y los mitos de las culturas, hasta configurar nuestro inconsciente colectivo, ese manantial inagotable del que brotan todas las historias.

 

Los mitos en nuestra época

 

El estadounidense Joseph Campbell partió de Jung para establecer una serie de constantes narrativas, las mismas que hoy pueden sorprenderse en las sagas de “Indiana Jones”, “El señor de los anillos”, “ Matrix”, “Harry Potter” o “La guerra de las galaxias”.

Todas ellas mantienen el esquema del viaje del héroe, un elegido al que se encomienda una misión que debe cumplir venciendo incontables obstáculos, pero tras la cual verá reforzada su identidad. Coincidencia nada casual, ya que Campbell ha sido el gurú de George Lucas y en la actualidad todos los manuales de guión al estilo de Hollywood recogen sus esquemas.

Sin embargo, éstos no son sino el eslabón final de la mitología comparada emprendida por estudiosos como James G. Frazer y proseguida por historiadores de las religiones como Mircea Eliade o antropólogos como Claude Levi-Strauss. Las verdaderas novedades han venido de otros campos e investigadores, como Terrence Deacon, quien en 1997 publicó su libro “La especie simbólica: la co-evolución del lenguaje y el cerebro”.

Por su carácter simbólico, los mitos han contribuido a fomentar la comunicación

Deacon abordó de modo brillante el papel desempeñado por el proceso de simbolización en el desarrollo del cerebro humano. Nadie ha calibrado de modo tan certero la importancia de los mitos para que el hombre haya llegado a ser lo que es: la especie simbólica a la que se alude en el título. Pues sólo el ser humano ha creado un lenguaje que no guarda relación de necesidad con lo que significa, gracias a su capacidad de simbolización, que le permite residir en un mundo virtual, con unas coordenadas temporales y espaciales propias.

Imaginario colectivo
La cultura occidental intenta conjugar el tiempo histórico con el mítico y litúrgico. Así se traduce en celebraciones comunitarias como la Nochevieja.

Y el material con el que está edificado ese habitáculo son los mitos. Gracias a ellos, los humanos hemos construido un nicho comunicativo que ha optimizado los cerebros, permitiéndonos establecer maquetas, mapas del mundo, sobre los que se estructura y edifica nuestra mente, vertebrando en forma de secuencias ordenadas los más complejos conceptos o averiguaciones realizadas sobre el mundo.

La odisea de Ulises, uno de los mitos fundacionales de la conciencia.

Tan importante es ese acuífero de mitos, que sin él se estancaría el caudal de una sociedad, su capacidad de otear y prever nuevos horizontes. Eso fue cierto para el hombre de las cavernas y su trazado de estrategias, adelantándose a sus presas, sus depredadores o un medio hostil. Pero también -pongamos por caso- para que los españoles colonizaran América, tan a lomos de sus caballos y de la codicia como de los mitos de El Dorado, de las Amazonas o de la California de los libros de caballerías. Y todos los emigrantes que se acogen a la no menos mítica promesa de una Tierra de Promisión. Los mitos no sólo operan en sus propios dominios. Son el origen de todo un laborioso ciclo y proceso.

En cierto modo, el lenguaje común y corriente es una mitología fósil y abstracta, que un día estuvo viva y resultó tangible. Cuando decimos que algo nos sirve como hilo de Ariadna o aludimos a un laberinto estamos invocando un mito en estado semifósil, incorporado en tiempos al lenguaje para vivificarlo. O, si afirmamos que tal empeño ha sido una odisea, apelamos a uno de los mitos fundacionales de la conciencia europea, y aun de la conciencia a secas: el de Ulises. De él proceden muchas otras expresiones lexicalizadas como “canto de sirenas”, o llamar “sirenas” a esos incordios acústicos. Con estos procedimientos, los mitos se han ido acomodando a las nuevas circunstancias. Y no sólo en el lenguaje.
 

En realidad, toda la sociedad se asienta sobre un lecho de mitos en diferentes grados de descomposición y asimilación, del mismo modo que los árboles de un bosque se nutren del humus de sus hojas y los troncos de sus predecesores, creciendo sobre ese detritus. Los mitos siguen apuntalando la poesía, la pintura, la novela, el cine, la música… En definitiva, los mitos cumplen el papel de siempre: permiten que sigamos siendo la especie simbólica. La que no se conforma con constatar lo que hay. Capaz de explorar nuevas perspectivas, consciente de que el hombre es animal que sobrelleva muy escasa cuota de realidad. Nos permite hacer planes. De algún modo, nos facilita ser más libres. Un respeto.
La conexión entre individuo y cultura

El psicólogo suizo Carl Gustav Jung (1875-1961), discípulo de Freud, acuñó el término “inconsciente colectivo”. Su teoría se fundamenta en la suma de los arquetipos, que es el material del que está fabricado el lenguaje simbólico, común a todas las culturas.

El sabio que conquistó Hollywood

En “El héroe de las mil caras” (1949), el académico Joseph Campbell (1904-1987) describía los rasgos característicos del héroe mitológico. George Lucas basó su saga “La guerra de las galaxias” en las líneas maestras del libro, convirtiendo al autor en el nuevo gurú de Hollywood.

Copiado y diseñado por:

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¿Serán así los seres de otros Planetas?

Por

Lola Delgado

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Haciendo honor a la más pura tradición de la ciencia ficción “dura”, emprendemos un viaje a la vida alienígena que puebla el hipotético planeta Darwin IV, de la mano de Discovery Channel.

Planeta de paso
El mayor ser vivo de Darwin IV es Sea Strider, de 18 metros de alto. Poco más sabremos de ellos hasta que no establezcamos una base permanente en el planeta… si nos dejan.

 

El escritor británico de ciencia ficción Arthur C. Clarke dijo en una ocasión: “Tal vez haya vida inteligente en el espacio o tal vez no. Cualquiera de las dos opciones da miedo”. Miedo a lo desconocido y miedo, incluso, a que lo que encontremos sea mejor y más desarrollado de lo que jamás hemos imaginado. ¿Pero, y si fuera peor?

Año 2014. La Tierra envía una nave nodriza, conocida como Von Braun, al planeta Darwin IV, a 6,5 años-luz de nosotros. Dentro van tres sondas: Balboa, Da Vinci – Leo– y Newton –Ike–. Muchos años después, cuando los científicos que la enviaron al espacio están ya bajo tierra, comienza la historia más apasionante y sobrecogedora a la que el ser humano puede asistir.

Un viaje a un hipotético planeta extrasolar

Forastero en tierra extraña
Tras 42 años de viaje por el frío espacio, la nave Von Braun, que transporta en su interior tres sondas de exploración como la de la imagen, entra en órbita alrededor del planeta Darwin IV.

 

Éste es el argumento de la última e impactante producción de Discovery Channel estrenada el 20 de julio: Misión Espacial. El año 2014 no ha sido escogido al azar; representa la fecha en que la NASA lance el Terrestrial Planet Finder (TPF), cuyo objetivo es la búsqueda de planetas extrasolares parecidos al nuestro con telescopios de alta sensibilidad y tecnología óptica revolucionaria. Por su parte, la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzará en 2015 la misión Darwin con idéntico objetivo.

Desde una órbita de reconocimiento Von Braun contempla el misterioso Darwin 4: montañas, planicies, nubes… No hay océanos, pero sí un pequeño mar. La misión no es tripulada. Habría sido complejo enviar seres humanos a un lugar al que se ha tardado 42 años en llegar. Una de las mayores aventuras a las que puede asistir la humanidad está a punto de comenzar.

Este viaje simulado ha sido supervisado por expertos como los físicos Stephen Hawking y Michio Kaku, los paleontólogos Jack Horner y James Kirkland, la investigadora de la NASA V. Meadows y el director George Lucas, según los cuales las condiciones de Darwin podrían ser las de un planeta real. Nosotros somos los invasores.

Darwin 4 orbita alrededor de una estrella doble

La temperatura en Darwin IV es de 20 grados centígrados cuando Von Braun lanza a Balboa, que no tarda más de 10 segundos en desintegrarse. Afortunadamente, las sondas Ike y Leo atraviesan con éxito la atmósfera de este planeta extrasolar. Tienen forma de pájaro con cámaras en los ojos, están equipadas con radares y recubiertas de paneles solares. Jamás se posan en la superficie. La primera está programada para explorar el ecosistema alinígena. Leo, por su parte, recopilará datos sobre grandes criaturas. La vida en Darwin puede ser muy variada y, además, casi todos los organismos pueden ser letales. De repente, las dos sondas detectan una presencia misteriosa.

 

En la Tierra, la vida debe haberse generado espontáneamente. Por lo tanto, puede ser perfectamente posible que se haya generado de la misma forma en cualquier otro lugar del universo –asegura el físico Stephen Hawking–. Si queremos encontrar vida avanzada inteligente, nuestra mejor apuesta consiste en escuchar señales de radio, como el proyecto SETI. Si deseamos explorar la Galaxia, sería mejor enviar robots, aunque no viviremos lo suficiente para escuchar lo que ellos tienen que decirnos”.

Las palabras de Hawking adquieren vida propia en el documental. Leo e Ike se encuentran de bruces con un extraño animal que se muestra agresivo y que corre entre unos árboles con forma de bulbo. Todo es extraño para el ojo humano pero ambas sondas, autónomas, están preparadas para cualquier sorpresa.

El primer contacto con una especie extraterrestre

El Arrowtongue es parecido a un dinosaurio T-Rex. Ike lo mira desde el aire dando vueltas en círculos a su alrededor. El animal sale corriendo y Leo, como señal de acercamiento, proyecta en el aire unas imágenes destinadas a quien pueda entenderlas. Son de la Vía Láctea, el Sistema Solar, la Tierra y la especie humana. Ninguno de los extraños seres vivos que merodea por la inmensa planicie parece entender el significado de aquello. Cae la noche. Ike y Leo encuentran restos de Balboa en el suelo. Von Braun decide entonces que las dos sondas se deben separar.

Hace cuatro años los periódicos de todo el mundo comenzaron a hablar de misiones espaciales que permitirían descubrir planetas similares a la Tierra. En esencia harían uso de una técnica bien conocida y muy usada en astronomía, la interferometría, que combina la luz recogida por distintos telescopios. Los proyectos Darwin y TPF buscarán sistemas solares situados hasta 50 años-luz del nuestro. Sin embargo, el pasado mes de junio un equipo de astrónomos estadounidenses descubrió por casualidad un planeta, a 15 años luz del Sistema Solar, muy similar a la Tierra, aunque demasiado caluroso para albergar vida. Es unas siete veces y media mayor que nuestro planeta y el más parecido que jamás se haya conocido entre los alrededor de 100 extrasolares descubiertos.

Ike y Leo siguen explorando: zonas volcánicas, selvas solitarias, colonias de hongos gigantes y esponjosos, microorganismos en pequeños riachuelos… Los sensores de Ike detectan varios Trunchsuckers, un tipo de ave que se alimenta succionando la savia de los árboles. Hay vida por todos lados. De repente, Leo deja de emitir señales. La sonda acaba de desaparecer por motivos desconocidos. En los últimos días, Von Braun, en órbita de reconocimiento alrededor de Darwin IV, ha detectado un objeto moviéndose a gran velocidad por todo el planeta. Tal vez tenga algo que ver con el extraño incidente.
 

Cazadores y cazados, una constante universal
 

A sus cuerpos dispersos
La vida y la muerte es una constante en todo el universo. Una lluvia de “dardos” acaba con este gigante:
¿serán animales sociales, como las abejas?

Pero Ike debe seguir investigando y en su camino se encuentra con Unths, animales con forma de mamuts y comportamiento tan agresivo como el de los búfalos. También con varios Bladderhorns, algo así como un elefante pero de menor tamaño, y una bandada de Daggerwrist, una espeluznante mezcla entre mantis gigantes y perros con patas en forma de amenazadores aguijones con los que trepa por los árboles. Ike no está preparado para acercarse a algo tan agresivo. Eso es cosa de Leo. Pero él ha desparecido.

“Estamos justo al principio. El universo está apunto de abrirse para nosotros. Salimos lentamente de nuestra cueva. Este es el mejor momento para el ser humano y me alegro de estar vivo y poder presenciar las cosas que están pasando”. George Lucas, director de la saga de La Guerra de las Galaxias y asesor del documental, no oculta sentirse feliz por estar viviendo este momento de la historia y lo que puede avecinarse.

Misión Espacial ha estado asesorada por científicos
 Cita con Darwin
Un problema similar a la novela clásica de la ciencia ficción Cita con Rama, del británico Arthur C. Clarke, se plantea en Misión Espacial.

El físico Michio Kaku, sin embargo, asegura que los instrumentos tecnológicos de que disponemos hoy en día son insuficientes y poco desarrollados para descubrir vida inteligente. Como Hawking, opina que el proyecto SETI tendrá mucho que ver con ello. “Sin embargo, si las criaturas inteligentes no usan frecuencias de hidrógeno, como SETI, será difícil detectar vida inteligente en el espacio”.

Lo que está a punto de ocurrir en Darwin IV es sobrecogedor. Un enorme movimiento parecido al que podría provocar un terremoto hace temblar el suelo de una gran planicie. Algo levanta los árboles y la hierba. Debajo de ellos, los Grove-Backs. Ike parece no reaccionar. Se trata de varios animales gigantes que se entierran por largos períodos. Absorben nutrientes de la tierra y los árboles crecen sobre ellos a la vez que los alimentan. Estas bestias hacen tambalearse el suelo cuando caminan. Una colonia de Beechquills, como dardos que crecen a ras de suelo, atacan a una de estas moles saliendo despedidas de la tierra para inyectar su dosis letal de neurotoxinas. La bestia cae desplomada. Por fin la muerte aparece en Darwin IV.

Hongos que lanzan chispas y un mar que no es mar
 

Primer contacto
La sonda Ike Newton proyecta un mensaje holográfico dirigido a las posibles inteligencias
alienígenas que pueblen el planeta.

De repente, Leo lanza una señal desde algún lugar del planeta y Ike recibe la orden de ir a buscarle. Los pájaros Littoraloppes se cruzan en su camino. También los Skewers, que son como halcones que cazan en pareja y que se propulsan por una especie de gas metano que producen en su interior. El espectáculo es pavoroso. Montañas, hongos que lanzan descargas eléctricas, Prongheads – los lobos de este planeta– y formas salinas que dejó un océano cuando se evaporó hace millones de años.

Pero Darwin IV tiene mar. No es como los de la Tierra, pero es un mar. Un denso y gelatinoso océano formado por simbióticas formas de vida de membranas transparentes que se han unido para hacerlo impenetrable. En mitad de una tormenta, aparecen nuevos monstruos. Esta vez la amenaza es para Ike, que busca afanosamente a Leo: son los Sea Striders, el mayor animal del planeta y el más agresivo, con inmensas pezuñas parecidas a las de un elefante, de su mismo color y con un cuerpo formado por brazos y agujeros. “Si nos planteamos la posibilidad de llegar a otro planeta y buscar formas de vida, tenemos que plantearnos exactamente qué es una forma de vida. Tenemos algunas definiciones, pero basadas en lo que conocemos en la Tierra. Sin embargo, debe haber formas de vida compuestas por otras moléculas que no conocemos”, afirma Jack Horner, paleontólogo de la Universidad del Estado de Montana. Curtis Clark, biólogo de la Universidad Politécnica de California, añade: “La vida en la Tierra habría sido muy diferente si no hubiera sido por acontecimientos específicos arbitrarios que han ocurrido en la naturaleza. El más conocido fue el asteroide que chocó con la Tierra en el Cretácico, causando la extinción de los dinosaurios. Sin este hecho, quizá los seres vivos habrían sido muy distintos hoy. Lo mismo ocurre en Darwin IV. Los organismos podrían ser como son por motivos similares. Algo podría haber pasado para que sean como aparecen”. Las palabras de Clark son inquietantes.

El mayor reto será identificar comportamientos inteligentes.
Alas nocturnas
El Skewer es uno de los predadores más peligrosos de Darwin IV. Puede alcanzar los 260 km/h.

 

Ike está a punto de encontrar a Leo. Cuando se acerca a la sonda, rota en el suelo en mil pedazos por alguna extraña causa, percibe una nueva forma de vida. Ésta es distinta a las anteriores. Alguien observa a Ike desde detrás de una montaña, pero la sonda de exploración no logra ver qué o quién es. El misterio se desvela al fin. Tres Eosapiens, una especie de pulpos voladores que parecen tener inteligencia y que podrían haber derribado a Leo, se dejan ver. Ike se acerca y proyecta su “tarjeta de visita”.

Los aliens responden a los símbolos numéricos. Tal vez tienen la inteligencia de los primeros homínidos. Ike lanza un disco al aire con una cámara incorporada para grabar las imágenes. Los Eosapiens se asustan y se vuelven agresivos. Tanto, que comienzan a golpear a Ike. Es la última imagen que se obtiene de Darwin 4. Con ella se acaba el apasionante viaje al otro mundo. Han transcurrido 160 días de exploración. Las máquinas terminaron su trabajo. Es ahora el hombre quien debe interpretarlo. Al fin y al cabo, hasta la fecha seguimos siendo las criaturas más inteligentes del universo.

Extraterrestres pacifistas

Según Kaku los extraterrestres tendrán ojos y manos.

La misión de la NASA Terrestrial Planet Finder, que se lanzará en 2014, tiene como objetivo localizar planetas de tipo terrestre alrededor de otras estrellas.

 

Un planeta con criaturas inteligentes será como el nuestro, con un océano de agua líquida”. Michio Kaku es físico y profesor del City College de la Universidad de Nueva York, además de uno de los asesores del documental Alien Planet. Kaku, en una entrevista concedida a MUY, asegura que descubrir vida inteligente en otros planetas supondrá un shock existencial para los habitantes de la Tierra. “Por eso, debemos prepararnos mentalmente para el momento”, indica.

Este físico tiene muy presente el agua a la hora de plantearse la posibilidad de encontrar vida extraterrestre: “El agua es capaz de mezclar hidrocarbonos y crear ADN y proteínas. Nuestro planeta recibe suficiente luz como para impedir que los océanos se congelen. Otra posibilidad sería que ese planeta tuviera una luna como la de Júpiter, Europa, recubierta de hielo que podría ocultar un océano de agua líquida. En cualquier caso, el mantra de los biólogos extrasolares es siempre siga la pista del agua”.

¿Cómo serían los seres extraterrestres? Kaku lo tiene muy claro: “Criaturas inteligentes con pensamientos basados en la ciencia, con ojos, manos o tentáculos para manipular su propio mundo, lenguaje y cultura”. Incluso va más allá: “Si esa civilización es más avanzada que la nuestra, que lo será, tendrá una ciencia muy desarrollada. Espero que sean tan avanzados como para haber renunciado a la violencia y la guerra. Probablemente tendrán tantos recursos en su planeta que de nada les serviría conquistar otros”.

FUENTE: www.muyinteresante.es
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15 respuestas a LA ESPECIE SIMBÓLICA

  1. luisangel dijo:

    wow!!! y mas WOW!!!

  2. Mario dijo:

    Mmm, SIN COMENTARIOS

  3. Mario dijo:

    A mi si me mlesta la saturación

  4. Luis dijo:

    hola!!hey de nuevo por aca…. genial tu space!!!ahora vngo a informarte que después de un tiempesito he regresado al mundo de los pixeles… algo ha cambiado…nuevas fotos!!!espero tu visita!!DONT TAKE CANDIES FROM STRANGERS

  5. Iliana dijo:

    Que onda mi estimado:Aqui ando haciendo la visita de ley en tu estupendo (me sonó a albur) espacio. Como siempre buen contenido, pero la neta si me medio mareé con tanta imagen jeje.Como me imagino que has de estar en friega dándole duro a la escuela ya no te distraigo más. Saludos y nos estamos leyendo.

  6. luisangel dijo:

    FIJATE CARNAL QUE VIENDO TU SUBTITULO UNA VES UN WEY DIJO QUE SI DIOS ES PERFECTO POR QUE CREO A LOS HUMANOS?NADAMAS POR JUGAR UNA MALA BROMA?,ENIWEY Y SOBRE LOS MITOS, TE PULISTE ,YEP!! TE FALTO LINK DE ZELDA(ESE JUEGO ME TRAUMA,JAJAJAJA)SALU2 DESDE EL BUNKER SPACIAL DE SEYYA(O SEA SU CASITA DEL PECADO AUDITIVO !!!YEAH!!

  7. luisangel dijo:

    MMMMMMM…….ME PROPONES MATRIMONIO?,JAJAJAJAJAJAJ, SHEDDO SI QUE VIVA!!!!SALU2 , UN ABRASO Y POR KE NO? UN BESILLO(SI NO ES ASI, KE PINCHE OSO)TAKE CARE WEY, SEYYA LATER—–__________________

  8. Zin dijo:

    vagabundeando x el espacio de in the cold cold night, m encontre con tu dirección, y gracias q ti hoy soy una persona mas culta al leer tus artículos. T debo mi educación de este dia, m dio mucho gusto encontrarme con tu espacio, y permiteme presentarme, mi nombre es Cintya y soy de michoacán, y si algun dia quieres platicar con una mujer media lunatica y q oye las penas d medio mundo, aqui estoy bien puesta para escuchar o o alegar, o lo q sea, mi correo para cualquier duda o aclaracion: beatlezin88@hotmail.com. Chidas tus fotos también, ya m esta gustando eso de la fotografìa. Saluditos, hasta pronto, ciao…..

  9. DARIA dijo:

    Vale me gusto tu space, me llamo la atencion lo de neocortex… yo soy entonces el sistema limbico….. besos de neocortex

  10. luisangel dijo:

    oye carnal has visto gummo de harmony corine? que no esa de junebug es de el? o me equivoco? salu2 y espero no haberla cagado en mi comentario anterior,jajajaja finalmente es seyya stile—–>>>>(mmm eso sono estupido)jajajaja, si las has visto o sabes donde conseguirla dime !!!!

  11. Andrea de Montserrat dijo:

    Wow tiempo sin visitarteque chido que menciones a J. Campbell y a C. G. Jung… para mí, 2 maestrazos de la psicología y sobre todo por las cuestiones de mito del héroe y arquetipos!!!! me gustó que los hayas mencionado time ago without saying hi!!!! listo para el concierto del lunes???saludossssssssssssssbye bye!!!Andrea

  12. DARIA dijo:

    Vale gracias por los cumplidos…… besos de risitas y que decir de tu space creeme es uno de los mejores que he leido y no lo digo por quedar bien, por que digo, eso no va conmigo, jajaja vale te cuidas.

  13. NAXTA dijo:

    bueno mi querido amigo,muy buen blog, ni hablar eres un xingon, gracias por procuparte de nosotros la raza hievona e inculta jajajajajajajajaaja gracias a ti aprendemos mas, besos , todo mi kariño y te vicitare seguido amigocho. naxta.

  14. Boo dijo:

    Muy bueno tu space, un placer leerte. Saludos, M.

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