¡MÉXICO!

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Por el Revolucionario de NeoCórteX®

Aclaración: El siguiente es un Ensayo acerca de la historia de México desde la Independencia hasta los tiempos posteriores a la Revolución, utilizando un enfoque Marxista.

"Aquellos que no recuerdan la historia están condenados a repetirla".

Jorge Santayana

INTRODUCCIÓN: ¿QUÉ ES MÉXICO

México, ubicado en Norteamérica, es un país con cultura, una historia que vive en los corazones tatuados de cada uno de los que le habitan, hombres con sentimiento, que toman en consideración la existencia de una cultura impuesta, con dogmas y creencias que lindan, en ocasiones con el desdén y conformismo.

México, como país, es uno de los que contiene mayores paradojas y enigmas, sociedad y cultura convergen en colores y formas, vivencias de culturas prehispánicas entre alboradas de colores coloniales, reflexiones de una existencia que no puede ser descubierta o por el contrario, encubierta en halos de creencias absurdas e imposiciones ideológicas.

 

Como determinante y bajo un mismo sentido de acción, lúdica bajo la que actuamos se encuentra la expresión del ser mexicano, ente que vive en un mundo alejado, solo como expresión innocua de su admiración y temor, enigma que ensalza nuestra vanagloria por las tradiciones pero que nos encarcela en sentimientos. La historia, nuestra historia, la del México profundo que guarda a su vez nuestro verdadero origen, aquel que no desea mostrarse ante un mundo no conocido, es la historia de nuestros ancestros.

 

El porfiriato, uno de los momentos más grandes dentro de la historia de México, aquellos años en los que teníamos el  lujo de darle la cara a nuestros vecinos norteamericanos, uno de los momentos cúspide dentro del deplorable estado posterior con el que se veía perneado la extraña secuencia del desdén humano, que por aquellas épocas, hacía mecha dentro de la deplorable concepción conquistadora y precapitalista que se ocupaba de hacer trabajar al campesinado.

 

¿Pero qué más podemos entender del México de hace 100 años para entender el presente? ¿Realmente hemos avanzado como un país ante una sociedad en que las clases sociales cada vez más se contraponen? Muchos son los factores que han intervenido en nuestra historia, cada uno de los momentos sociales por los que se ha forjado nuestra patria y nuestro concepto de una identidad, ¿Pero qué somos? ¿Nos podemos considerar un conjunto de mexicanos? ¿Realmente podemos considerar que tenemos un origen común si en realidad procedemos de formas de culturas distintas englobadas en la concepción teatral de corre por nuestras venas la misma sangre? (india-mestiza-española).

En realidad México es un país imaginario, heterogéneo del que se formado un color cambiante y raro, una masa amorfa que se engloba bajo un nombre, ciertamente, cada uno de los universos que se ven mostrados en nuestra historia son tan distintos como comparar el día y la noche, si bien en cada uno de los casos y mapas mostrados se denota un cierto aire de provincia en donde convergen el interés por la vida igualitaria de sus habitantes y la expresión de la tierra como eje central de la concepción de identidad, la del mexicano y campesino, virgen y chingada, hombre que busca en la tierra, la respuesta de sus propios conflictos.

¿Cómo resulta posible justificar la enraizada forma en que se comporta ante nuestra cultura? ¿Por que se han dado movimientos tan trascendentes y temporales en tiempo pero escasos en profundidad? ¿Realmente fue una revolución aquello que se gestó hace 96 años?, y a casi 100 años para que se cumpla el centenario: ¿se han visto cambiadas la forma en que se desarrollan las clases sociales, sin duda la fábula nos dirá que tan lejos estamos de repetir la historia, en estos momentos, en el que una chispa; puede ser la que genere la explosión o la que encienda las festividades, más en el ambiente en el que nos encontramos en la ya decadente ciudad Oaxaca, que a decenios de un levantamiento armado, no han cambiado la marginación y el encono en el que nos encontramos hoy día, es nuestro pasado, sin él no seríamos más que una conjunción sin sentido ni fin en la historia, es ahora cuando debemos de darle valor a la frase de  Jorge Santayana.

LA INDEPENDENCIA

Después de la conquista española, México entró en un conflicto de identidad, con una rienda suelta no sabía como controlar sus pasos y su destino, como tal hemos encontrado un sin fin de baches que han hecho de nuestros errores presa de una fuente para la expresión y desarrollo de otros pueblos, después de la Independencia, México tuvo que desarrollar un sistema de mercado, una forma en que se debería controlar el desarrollo social en su conjunto, las clases sociales daban poder y sentimiento, cada uno de los estados de producción en el que perdimos la mitad de nuestro territorio, la instauración de una república y nuestros aires de nación no trajeron sino como resultado la invasión de Francia, con sus consecuentes guerras, la lucha por instauraciones de una monarquía ya obsoleta en un sistema social en el que el factor común era el poder, sólo podía legitimizarse  en la sangre derramada por la patria (por los intereses de poder pues), aquella lucha de fuerzas de un estado naciente, sin conocimientos de las fuerzas ni de las consecuencias con que las continúas luchas demacraban la sociedad naciente (o al menos esbozos de ella) en el que no dio como resultado; de una forma de gobierno monárquica a una dictadura, reflejo tácito de los pobres y pocos cambios que ha sufrido el pueblo, pese a los años, de su forma de vida como eje central de la composición del mercado, la explotación y el esclavismo, se vio transformado en otra forma de explotación llamada capitalismo.

Aquellos héroes que nos dieron libertad, como Morelos del ala Jacobina, luchaba por un golpe de estado para de tal forma, imponer una forma de gobierno bajo las mismas bases de producción, no han sido una verdadera revolución, independencia de unos para una dependencia en otros, en los insurgentes que no eran otra cosa que criollos favorecidos por la monarquía misma que no contaban con los derechos suficientes con los que contaban aquellos nobles nacidos españoles y por lo tanto sin más hambre de poder, el emperador Iturbide es tan sólo una muestra de ello, México, ha vivido infinidad de luchas internas que han hecho mecha en la sociedad, en el que unos pocos son los que se juegan las riquezas mientras que otros muchos son los que se juegan la vida en la pobreza. Los monárquicos perdieron, llegaron Juárez y sus reformas, los conservadores y los liberales, hasta que un personaje, nacido en Oaxaca dio la hegemonía deseada por el pueblo sin justicia ni orden, sin saber, que ese control duraría 35 años.

 

EL PORFIRIATO

 

A la muerte de Juárez, y la lucha interna  por el poder Porfirio Díaz tomó el poder bajo un golpe de Estado en 1876.

México, ya bajo los rieles del precapitalismo, tomó uno de los momentos más importantes dentro del desarrollo del país, durante aquella época se vivió el único superávit en la historia de nuestra incipiente sociedad a costa de la muerte, encarcelamiento de los pueblos menos favorecidos, producto sin duda, de otra conquista más a la que fuimos objeto.

EL TREN Y LA MODERNIDAD DE UNA

 

SOCIEDAD EN DECADENCIA:

 

Como tal ésta forma de comunicación (el tren) fue la expresión más fuerte dentro del desarrollo capitalista, sinónimo de tecnología y desarrollo de una sociedad, se trató de utilizar para un conjunto moderno de mercado, más, la “sana” explotación de la tierra dio a un país dividido en una hegemonía de paz social, la “paz porfiriana” en la que todos los grupos se desarrollaban de manera combinada bajo la forma de explotación precapitalista a los órdenes de un medio de desarrollo que se basa en formas de esclavismo de los campesinos y el proletariado, los primeros explotados de forma burda bajo salarios irrisorios que eran sino tumbas en vida, el proletariado en fábricas textiles, con igual número de vejaciones.

Cuenta la historia de un México Bárbaro que amagaba a la pobreza y ocultaba la verdad, para aquellos años el dólar y el peso hablan bajo el mismo lenguaje, los americanos aprovecharon para invertir en países para los que después pudieran aprovechar y explotar su capital, invertir y generar el propio, aprovechando naciones no tan avanzadas para generar formas de riquezas y de explotación del petróleo, oro y otras fuentes para sus bancos y la estabilidad de su moneda que repercutiría en desarrollo, forma de desarrollo que nos recuerda a los Romanos, la explicación y fin.

 

La historia del Porfiriato, no es más que la tercera conquista (o una de tantas) del pueblo Mexicano, el gran poder que se había ganado se destinó para utilizar y esclavizar al pueblo, las reformas hechas a la iglesia y la tierra fueran la principal rúbrica de acción, en el que la mayoría de la población era explotada en formas de hacienda y latifundios, el capital era puesto por los propios países que nos quitaron el territorio, con una inversión del 77% de la economía del país, en el que los norteamericanos invertían más del 50% del total, dieron como resultado un país desigual, la burguesía creciente y la decadencia del propio Díaz y sus “científicos” que lindaban en la tercera edad o más, dio a consecuencia el levantamiento de la burguesía que no se encontraba favorecida por la forma de gobierno con la que se ostentaban, Díaz, aquel general que se vio favorecido por el sindicalismo (El gran círculo proletario, que más tarde sería erradicado)  y la mano que ejercía el poder de la lucha armada, aplacó cada levantamiento campesino y humano que mostrara tintes subversivos, muestra de ello; los Yanquis y Mayas, que a pesar de las continuas represiones y vejaciones, mantenían su forma de desarrollo y sociedades estableces, como hace miles de años.

Infinidad de familias eran muertas de la forma más cruenta de explotación y pobreza a los pies de los hacendados, Oaxaca, cuna del propio Díaz, era utilizada como un campo de extermino alemán, el valle central era la expresión de una muerte lenta y dolorosa.

 

Los continuos cambios que emanaban al exterior dieron pie al surgimiento de movimientos de resistencia, que iniciaron en Chihuahua y Morelos, gracias en gran medida a la separación de los poderes entre burgueses menos favorecidos por el régimen, con la ya comentada decadencia del gobierno Porfirista, el avance de las tecnologías y las formas de desarrollo, la revolución rusa en 1905, la crisis de 1907 en que sufrió un paro el capitalismo, el modo de producción en que se ejercía la forma de acción dentro de las mismas formas de producción ya era obsoleto, tanto los avances en los modelos de producción a través de las ciencias aplicadas; como la forma en que se explotaban y que dieron tantos frutos a la clase privilegiada, el Porfirismo se encontraba en decadencia.

 

 Los Yanquis y Mayas explotados encontraban una forma de actuación y de estabilidad social que la represión jamás podía erradicar; las sublevaciones se daban de manera periódica, era algo inaplazable, en el que la patria no existía, sino como forma de explotación del capital de los extranjeros, aquellos científicos y el tren que crearon, la explotación de las plantas henequeras, de telas, hilados eran propiedad de Ingleses, Españoles, Americanos y Franceses, En el plano de hacendados mexicanos, el orden nacional se encontraba dominado por 834 personas dueñas de todo el país, o al menos de su territorio, en algún momento una sola de esas personas llegaba a ser dueña hasta de 7 millones de hectáreas.

 

Dejaba grandes rezagos en materia humana de los mexicanos, que no eran sino explotados por sus propios compatriotas, reprimiéndoles mediante las vejaciones y embargos de almas, explotándoles mediante las tiendas de Raya y los sueldos mediocres, utilizándoles para el capital extranjero, generación de economía sin tregua y la falta de homogeneidad entre los propios burgueses generaban una bomba de tiempo que dentro de poco no tardaría en explotar en una palabra: La tierrra.

 

 

LA REVOLUCIÓN:

 

“La historia de las revoluciones, es para nosotros por encima de todo, la historia de la irrupción violenta de las masas en el gobierno de sus propios destinos”

Trosky

Los antecedentes que precedieron a la revolución de 1910, son bastos y complejos, debidos en gran medida a la lucha de poder que más tarde abriría las puertas a la lucha de las clases de abajo, que tomaron la bandera del nacionalismo y reparto de tierra a la que hicieron suya, su lucha. Promesa bajo las que se han hecho las grandes revoluciones de la historia; el estandarte fue el de las mejoras de las condiciones de vida de una sociedad que en su mayoría se veía delegada y desprotegida frente a las necesidades más básicas de la población, una definición de intereses ante la opulencia y vanagloria de unos pocos, hacían del sufrimiento de unos cuantos la materia prima para los vinos de sobremesa.

 

EL GOLPE CERTERO: LA

 

LUCHA POR LA TIERRA.

 

“Es la Revolución, la palabra mágica, la palabra que va a cambiarlo todo y que nos va a dar una alegría inmensa y una muerte rápida. Por la Revolución el pueblo mexicano se adentra en sí mismo, en su pasado y en su sustancia, para extraer de su intimidad, de su entraña, su filiación.

Octavio Paz, El laberinto de la soledad El paisaje mexicano huele a sangre.”

Eulalio Gutiérrez

Un golpe certero; sólo daba como resultado una forma de salida para el precapitalismo Porfirista: el cambio de gobierno de una burguesía por otra, un pensamiento que era creído por el hecho de saber que gran parte de los burgueses que el proletariado se encontraba encasillado y domando, se podía dar un golpe certero sin grandes cambios en la forma de gobierno, un error de fondo.

 

Una ala burguesa pequeña bajo la imagen de Francisco I Madero, dio pie a toda un sublevación, Madero con el fin de obtener mayor fuerza buscó satisfacer el deseo de los reprimidos hablando de reparto equitativo de la tierra para todo el pueblo citados en el Plan de San Luis en los estados del Norte y en los Estados Unidos (ironías de la vida, aquel que ayudó al desarrollo, también obtuviera un provecho de la guerra, técnica que ha utilizado desde entonces para generar su conocido imperio), dio como resultado el fuego y la pólvora, además, con los antecedentes en la Huelga de Cananea y Río Blanco en el que el proletariado unía fuerzas en Huelgas nacionales que enarbolaban a las masas en una sola corriente y generaba el ejemplo para todos los demás aquellos que no se encontraban conformes con la forma de control de la policía y el ejército federal (los federales), dio como consecuencia el surgimiento del Maderismo y la lucha por la tierra, más que con el fin de quitar a Díaz y establecer la misma forma de explotación capitalista primitiva de la clase trabajadora en manos de otros grupos de poder igual de ambiciosos.

 

La principal diferencia ante el innumerable número de movimientos previos y en otras naciones que fueron destruidos y divididos, fue para aquellos años, la crispación que dio frutos a la posterior concepción que para la mayoría de la población fue una lucha por la tierra, aquello de lo que por tantos años los terratenientes había utilizado para beneficios personales, y como toda revolución, tuvo  que se apoyada por una clase explotada que al encontrar la salida a sus problemas opto por la salida de las armas, para tales efectos, y dentro de las causas justas que amagaban al campesino, no fue sino la tierra una de sus causas de lucha, la masa heterogénea conformada por gente que deseaba una tierra que cultivar en un mundo en el que las necesidades básicas que les eran negadas con esmero.

La revolución mexicana fue un movimiento sin un estandarte en común, algunos “burgueses pequeños” luchaban por conquistar aquel trono que se les había arrebatado, otros luchaban por la mejor paga a sus salarios, otros sin embargo eran el aparato represor del Porfiriato que se encontró acorralado, a cada momento se gestaban levantamientos armados en todas partes del país, sin duda Madero había dado en el clavo, la masa había despertado del letargo y pesadilla, y no era sino ahora cuando la verdadera pesadilla comenzaba para México, el rechazo al capitalismo como una respuesta del individualismo y los beneficios para unos pocos soltó la mecha que más tarde no pudo apagarse, había nacido la revolución de los campesinos y los pequeños burgueses, proletarios e ideas que habían contribuido con sus levantamientos y al que los campesinos había sobrevivido durante siglos, era el momento de los grandes cambios en la historia de nuestro país; las revoluciones en China, Estados Unidos, Rusia. Los escenarios previos a la Primera Guerra mundial hacia un caldo de cultivo para los movimientos relegados en épocas previas, originó todo una turba iracunda de sangre y tierra.

LOS EJÉRCITOS:

Había pasado la hora de los tres dirigentes revolucionarios de aquellos caudillos cuyo propósito fue la «liberación» de México: Madero, «el Apóstol de la Democracia», con su Plan de San Luis proyectado para salvar a México de la dictadura; Zapata, «el Caudillo del Sur», cuyo Plan de Ayala intentaba devolver la tierra a los campesinos; y Villa, «el Centauro del Norte», una fuerza ciega que no se atenía propiamente a ningún programa sino a un afán implacable, y a menudo sangriento, de «justicia».

La lucha fue tenaz, y uno a uno fueron cayendo los ejércitos insurgentes y los de la federación, todos unidos bajo una misma rúbrica de acción: “abajo el mal gobierno”, muchos de ellos entendían por ello a su forma, cada una de las clases pensaba de forma distinta pero un mismo fervor por la independencia por la que habían luchado y el castigo a aquellos que les explotaban, con la tierra nacían las creencias de libertad y felicidad, para el vado del Maderismo y el campesino seguían un mismo tono de comunicación, con la sublevación se abrieron varias corrientes que hasta nuestros días se repiten incesantemente (PAN Y PRD).

Los del norte a las órdenes del movimiento los Obregonistas, la principal fuerza que tendió fuerzas sobre Don Porfi, lo que generó que pocos meses después de iniciada “oficialmente” la Revolución (el 20 de noviembre de 1910) para el 25 de Mayo de 1911, Díaz se despidiera de su querido México en el “Y piringa”, aquello ya era historia, el fervor generado por el derrocamiento habría a la Anarquía y al Obregonismo en su filosofía las puertas al proletariado y al campesinado, primos de la explotación mas no hermanos de causas y fines.

 Los Villistas, deseaban la justicia por sus tierras, el pago justo de su trabajo, pero bajo la forma del capitalismo conocido y amado por ellos, sólo vivir mejor sin grandes cambios en la forma de gobierno, un pago justo por un trabajo justo, las armas su principal fuente de persuasión, junto Con Orozco, Francisco Villa fue una de las figuras emblemáticas de los charros y las reatas, al mando del propio Madero, Villa era un campesino más que busca una mejor forma de vida , es así como tomaron Zacatecas (ante la indecisión de Madero) y le volvieron su principal fuente para atacar a los Carrancistas, que se habían hecho del poder y junto con el Zapatismo lograron la toma de la ciudad de México, aquella ya era una guerra civil por la lucha del poder y el control mediante de este de una nueva forma de Gobierno, pese a que la mayoría de los ejércitos no tenían una clara idea, o, ni siquiera sabían cuál era la forma de gobierno más pertinente para la nación.

 

 

El Zapatismo; el invitado incómodo.

 

Pese a que pocos meses después de iniciada la Revolución los ejércitos que se habían levantado en armas ya habían declinado sus luchas, el único que se mantenía en la continua lucha por la tierra ante las mentiras por las que se encontró su origen fue el Zapatismo, respuesta de la masa de campesinos en el Estado de Morelos, su principal dirigente, Emiliano Zapata, dio grandes avances a la lucha armada, además, uno de los principales factores por lo que el zapatismo se encontraba enraizado dentro del ánimo colectivo de los campesinos explotados era la respuesta de la colectividad, fuerza de unión de una forma de vida que llevaba siglos de existir y a los ojos de los conquistadores que resultaba sólo un símbolo más de la mediocridad de sus tradiciones y costumbres, precisamente esa forma de desarrollo social son los que le permitieron mantener sus independencia de los conquistadores españoles y más tarde de los burgueses y empresarios extranjeros, aquellos que se encontraban fuera del selecto círculo en que se cernía la comunidad eran etiquetados bajo la forma de catrines, aquella forma de organización fue lo que le dio aquel carácter democratizador por lo que la revolución es tan mitificada en nuestros tiempos y aquel Caudillo general, vanagloriado y ensalzado en los ideales posteriores la represión que sufrió en propio Zapatismo en los ideales que ayudó forjar, con el Plan de Ayala, los campesinos lucharon por el reparto de la tierra y el posterior deslinde de responsabilidad dentro de las atribuciones de cada uno de los involucrados en ellos, pese a ello los cambios que planteó una forma de gobierno nueva en el que las riquezas y las tierras fueran repartidas de forma equitativa fue iniciado, más no fue concluido incluso en nuestros días.

Pese a que por algún momento de la Historia, junto con las tropas de Villa, los Zapatistas no supieron mantener gobiernos que formaran una nueva forma de tomar las riendas del país bajo un modelo económico, una de las causas principales por las que este movimiento no pudo desarrollarse de manera plena y concisa y resultó en el desperdicio del poder o la inutilidad de quienes lo obtuvieron, perdiendo después la ciudad de México y así sus sueños del reparto general de tierras que más tarde Cárdenas vendría a solventar.

¿La Guerra Civil?

Posteriormente hecha la convención de Aguascalientes en la que se designaba un presidente interino, se avisaron los dos principales choques que se darían con los generales de la Revolución Zapata y Obregón, en los que las fichas estaban echadas, aquel que ganara no solamente se quedaría con todo el norte, sino con una nación floreciente y bajo una nueva forma de reinar las riquezas que aún no habían explotado las naciones extranjeras.

 

 

 

Posteriormente a la convención de Aguascalientes en las que se designaría al sucesor de Porfirio en un gobierno provisional previo a posteriores elecciones democráticas. La Guerra principal fue entre Las tropas de Francisco Villa y Emiliano Zapata contra las el Gobernador también del Norte, Carranza y  de Álavaro Obregón, éste último aplastó de forma brillante a las dos coaliciones primeras, quedando como dueño y poseedor de todo el territorio nacional, posteriores enfrentamientos entre ejércitos designó como sucesor a Venustiano Carranza, para que después Obregón impusiera su ley, en sucesión  el profesor Calles accediera al poder para más tarde, uno de los presidentes más importantes de la historia diera aliento y consuelo a los campesinos de manera aparente y así terminase las guerras pero no la revolución, ya que si bien fue tomado como un proceso político que regeneraría la fuerza del país y la forma en que se repartía la riqueza, no lo fue así y el Zapatismo que fue el origen real de la revolución se viera mermado y separado de la verdadera corriente, y si bien fueron puestos algunos de las formas de demanda en la constitución de 1917 en donde se planteaban problemas de raíz, no lo fue así para el campesinado y los grupos de abajo, interrumpiendo así a la Revolución Mexicana.

 

La falsa Democracia

 

(Bonapartismo)

Es entonces cuando encontramos la fuente bajo la forma de una generación de un gobierno democrático bajo el que se gobierne el pueblo y encuentre de tal forma, una expresión el la que se vea reflejado, sin embargo, no es así, acostumbrados a una forma monárquica autoritaria de control del país ya sea en tlatoani, monarca, virrey, emperador, presidente, caudillo, jefe o estadista, siempre hemos vivido bajo una forma de oligarquía que solamente se ve reflejada bajo la forma en que se controlan las decisiones en el bonapartismo, no fue sino el reflejo y cambio de una clase de control a otra, bajo los ideales de una regeneración que resultó tan solo en una fachada, un cúmulo de forma que marcaban la supuesta forma de gobierno en nombre de un pueblo inexistente, un colador de exteriores en los que un grupo de poder se mantiene en su mando y sólo dan cabida a cierto y selecto entorno de personas bajo ciertos parámetros de acción y reacción, diferenciándose del Absolutismo, que no permite una competencia por el poder, pero de igual forma aboliendo a los adversarios con tácticas prefijadas para delimitar sus formas de acción.

Si bien, el Bonapartismo permite una clase de organización obrera y democrática no es así en la toma de decisiones en el poder, que no resuelve los problemas de raíz, lo cual vimos reflejado al momento en que toma posesión Carranza del poder ayudado por Obregón, el primero entendía la posición de clase en la que se encontraba y bajo la cual defendió el poder los ejércitos de abajo que luchaban por una equitativa distribución de la riqueza, en la que la forma de dominación Burguesa no cambió en un solo palmo, pese a las supuestas reformas, la forma de distribución de la riqueza sigue siendo la misma que en tiempos de la nueva colonia, los pobres y campesinos han avanzado en cuanto al dominio de sus propias tierras (en el mejor de los casos), las reformas agrarias han ayudado a la mejor ayuda y distribución en su apoyo.

Pero las clases obrerazas, y las gobernantes seguirán siendo las mismas de acuerdo al modelo de producción capitalista, los pobres no dejarán de ser pobres, más dentro del desarrollo moderno de producción en los que la burguesía se mantiene dentro de las cúpulas de poder y control de los bienes de la población,  en el que los que en realidad se vieron beneficiados y resultan los dueños de los bienes que la nació sustenta, son los burgueses.

 

FUENTES CONSULTADAS:

Libros:

  • Gilly Adolfo, interpretaciones de la revolución mexicana, México, UNAM-Nueva imagen, 1984.
  • Adolfo Gilly, La Revolución Interrumpida, México, Ediciones ERA, 4ª impres., 1971
  • Paz, Octavio. El laberinto de la soledad. Ediciones Cuadernos Americanos, México, 1950.
  • Biografía del poder. Caudillos de la Revolución mexicana (1910-1940),

 

 

Páginas de Internet

COMENTARIOS

  • Esto es sólo la primera parte, hablaré más de nuestro bello y decrépito país en futuras publicaciones, gracias por su comprensión.

NeoCórteX®

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