EL ARTE DE LA POLÍTICA (GUERRA).

Por el Político del NeoCórteX®

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Winston Churchill

 

“La política es más peligrosa que la guerra, porque en la guerra sólo se muere una vez.”

Winston Churchill (1874-1965)Político británico, uno de los personajes más importantes de la Segunda Guerra mundial, supo manejar la diplomacia y la política para ganar una Guerra.

Como aquí lo prometido es deuda (no siempre), les traigo el artículo que escribí sobre política, hablo preferentemente sobre los Inicios en la Historia de la misma, sobre todo, las bases que nos sirven para entender cómo es que la política se convierte en la base de las sociedades posmodernas y principalmente, la forma de control más común en las sociedades, planteo bases en la psicología evolucionista que explican al "Zoom Politikom" al que los griegos y Aristóteles identificaron tanto, el Derecho Romano como las bases de la cultura y definición occidentales de la sociedad en la que nos regimos hoy día (leyes). Espero lo disfruten tanto como yo en escribirlo. GRACIAS.

NeoCórteX®

EL EVOLUCIONISMO: LA NATURALEZA DEL HOMBRE.

La vida, es a pesar de todo, una lucha por la supervivencia en el hombre, un rasgo característico dentro de la evolución: la común fricción dentro de cada uno de los seres que conforman el bios del planeta, por regla general, el hombre ha seguido ese tamiz en la lucha continua entre las especies por conservar la raza, en esa mitológica y mordaz lucha entre la vida y la muerte, la existencia y la conservación, frente a la extinción y el sufrimiento que dan sabor al mundo.
El hombre, como ser animado, se ha desenvuelto dentro de esa lucha evolutiva, la supremacía como principal forma de consolidación de la especie, ha puesto principal hincapié en la reyerta, enfrentamiento, confrontación, la riña y la disputa para definir qué tipo de especie merece dominar a la otra.

La selección natural, la respuesta que ofreció Darwin, ha puesto en el patíbulo la naturaleza más burda y simple del hombre; la naturaleza de la propia naturaleza, el evolucionismo: ineludiblemente todos las especies estamos llamadas a la “lucha por la existencia”, el conflicto y la confrontación determinan quién ha de ser mejor y como premio mantener la vida, es decir, aquellas especies que se encuentren mejor adaptadas al medio ambiente, han de desarrollar recursos que le permitan sobrevivir de manera favorable y mejor que la otra.

En el hombre, el desarrollo evolutivo (Económico y social) ha de plantear una problemática; la esencia maldita, el suplicio producto de la lucha asomase en todo momento como balance biológico entre los recursos y especie.

La particularidad animal del hombre le arrastra a la selección natural, o la supervivencia del más apto, como tal hemos de hablar de ahora en delante de la guerra, la traducción equivalente en tiempo y forma del evolucionismo en su forma humana, inteligencia, voluntad, libertad en antagonismo con el instinto, odio y represión, un escrupuloso y refinado ejemplo del cazador y su presa, la analogía entre ejércitos que luchan por comida, territorio y principalmente poder, cual animales poseídos por lo más viles y burdos instintos primitivos al servicio de la beligerancia como forma de dominio de los seres humanos a sus iguales.

UN MARAVILLOSO ARTE.

Ahora bien, la guerra es para el hombre algo más que una lucha entre animales, el individuo haciendo valer sus armas, requiere principalmente de astucia e inteligencia por encima de la fuerza. El poder del juicio en el conocimiento y el análisis le convierten en un arte, la aplicación personal, la forma en que un individuo puede desarrollar de manera particular un determinado acto, haciéndolo único.
Con el nacimiento y el desarrollo de las habilidades cognitivas en el hombre ha nacido también el arte de la contienda como runa ulterior del desarrollo humano.
Rubricarle en Arte requiere tanto conocimiento del mismo como la interpretación subjetiva y la adaptación al medio en el que se ve desarrollado.
 

Para tales colofones, el Arte de la guerra ha venido evolucionando desde las antiguas épocas de palos y piedras, como con la tecnología trasladada en conocimiento, en la lucha por los animales en la caza nómada del neolítico, hasta la que se innovaba con arqueros y fusiles, la conflagración como tal ha llevado al hombre a la cúspide y al fondo hueco de la vergüenza animal, como usted sabe, gracias a la guerra podemos disfrutar de grandes beneficios a costas humanas: la computadora, el radio y muchos instrumentos más han nacido del sentido bélico de supremacía y dominio humano. Cuando se conjuga un Arte y el sentido beligerante de la naturaleza del hombre pueden darnos grandes frutos de árboles caídos.

EL DOMINIO SOCIAL

Antes, resultaba rentable conquistar otras tierras como escalafones económicos, explotación de las clases sociales oprimidas y de sus tierras para incrementar las arcas de la Nación, algo que sólo se podía formar bajo dos tesituras básicas: la primera que ya hemos dilucidado, con un costo económico y humano, el que por simple razón representa una pérdida de soldados, dinero y poder. Necesariamente la inversión en un conflicto bélico requiere de mucho tiempo, para lo cual no es factible mudar de su posible inversión, es entonces que nace la política bajo el nombre de diplomacia, aquellos que temían caer en desgracia debían de agotar todos los recursos con el fin de tratar de llegar a un acuerdo.
 

Los Griegos, dieron una interpretación similar, la política como el ordenamiento de ideas (ideologías) en torno de una decisión grupal, actividad y proceso en el que el hombre decide la forma en que se pueda integrar a todos (polis=muchos) en el marco social y cultural, resulta fascinante saber que la naturaleza de la política y de la beligerancia es idéntica en su definición clásica: “El ejercicio del Poder”, la lucha por el poder como forma de dominio a los demás ciudadanos, el conflicto de intereses: “Son famosas las definiciones fatalistas de Carl Schmitt de la política como juego o dialéctica amigo-enemigo que tiene en la guerra su máxima expresión; o de Maurice Duverger como lucha o combate de individuos y grupos para conquistar el poder que los vencedores usarían en su provecho.”

Después, ha nacido la definición como tal de la política que conocemos hoy en día: la toma de decisiones vinculantes (Según Niklas Luhmann), en la que se deben de tomar laudos para el bien común y social, el aprovechamiento de todos, la diplomacia y el poder bajo la redacción de acuerdos entre los interesados (mayoritariamente un grupo cerrado, elite representada en la antigüedad por los reyes y nobles, hoy día por los burgueses e inútiles) en la colectividad ciudadana, cohesión, unidad de las medidas coercitivas como uso del poder ciudadano, algo que en el campo teórico representa el ideal humano, mas no en el práctico.

MERCADOTECNIA POLÍTICA: LA GUERRA DE OFERTAS IDEOLÓGICAS.

La modernidad es un fruto que no nos hemos terminado de comer, el progreso con el que se ha desarrollado nuestra sociedad en las últimas décadas ha dado como resultado una democracia consolidada a medias en México, el capitalismo ha sembrado mecha en la definición social de acuerdo a bases del desarrollo económico mundial, para tales efectos, fue necesario el consolidar a la política dentro de la naturaleza del libre mercado, para a su vez, apuntalar el libre flujo de ideas como descripciones ficticias de una realidad idealizada, una descripción de lo que se quiere ver mas no de lo que se ve, como la interpretación surrealista de la sociedad que, enarbolada por la oferta política vende sus ideales al mejor postor, o en otras palabras, busca aquel que le ofrezca la mejor visión del mundo, que pese a sus desaires económicos, tiende a pensar bajo la percepción de una realidad idealizada, la realidad encapsulada es enfrascada y enlatada en grandes frascos llamados candidatos, aquellos que nos entregan una sociedad y los que nos la quitan, en sí aquellos que nos representan como ciudadanos y sociedad, los aparentes culpables de nuestra ignominia social.

Pese a todos los menosprecios de la vida política nacional, es conveniente mirar que sólo bajo esta tendencia gira la sociedad global, todos debemos de crear una realidad y entenderla bajo los cánones específicos que puedan darnos en nuestro entorno, está por demás decir, que hoy en día debemos de mirar la política como una guerra por el dominio del poder (como en la antigua Grecia), la lucha de ofertas entre los partidos que representan los intereses de un grupo se deben de aparentar bajo un colador de exteriores.

La Guerra en la mercadotecnia es vital para la consolidación de una oferta política-ideológica en una nación, el dominio de la vida o la muerte, el control del poder o su incuria.
Hoy en día el único sinónimo de política (haciendo honor a la verdad) es Guerra, para lo cual se tienen que consolidar aspectos importantes para tales efectos pendencieros:
En primer lugar debemos de delimitar nuestras capacidades y las de nuestros enemigos, o en tal tipo, el otro candidato político o partido.
Debemos de conocer cuáles son las bases de nuestra ideología, nuestros conocimientos, posturas acerca de nuestra forma de ver el mundo, conocido vulgarmente como propuesta política o plataforma para hacer del mundo algo mejor, con claro, nuestro control del poder.
Hay que comprender que nuestro ejército son nuestros simpatizantes, nuestras armas nuestras propuestas, nuestro objetivo la mente de la sociedad, la aceptación de ideas con nuestras propuestas políticas.
El engaño es la principal cualidad de todo candidato, el don primordial que hace a la palabra transmutable en ideas y éstas a su vez en acciones.
 

El artificio al enemigo, la razón principal para que un candidato pueda ser el triunfador de cualquier comisio (en un régimen democrático de elección ciudadana) es el aparentarse como el mejor candidato ante rivales deleznables, para tales efectos y como en todo mercado de bienes de consumo, debemos de explotar las principales cualidades de nuestro candidato, qué es lo que hace mejor, investigar a nuestro luchador como el diamante que enmarca el bien de la Nación, y no por el contrario, aquel pobre pelele fantoche que trata, a pesar de sus menoscabos, enmarcarse en el dominio del poder a base de éste, lacra social.
El engaño es quizá la Panacea de toda Guerra, pero por otro lado no todo debe de estar enfocado en base al engaño, aquel guerrero que aparenta fuerza y es una piltrafa en batalla no es irrisorio ante un enclenque con corazón y valentía, de igual manera los buenos políticos, para continuar la vida halagüeña deben de dar al pueblo lo que quiere, deben de encontrar en ellos la autenticidad que posteriormente el pueblo reclamará, constancia y sentido, le darán el clamor del pueblo.

Ya encontrado aquel paladín que deba de ser nuestro futuro líder, como estrategas políticos debemos de valorar el campo de batalla, el marco político ante el que nos encontramos, favorables o incómodo para ganar las confrontaciones, si por el lado positivo hay posibilidades de ganar en las urnas, la batalla debe de ser librada sin cuartel ni congoja, si por el otro, nuestro soldado que marcha en batalla no tiene suficiente cualidades de lucha y entrega, sucumbirá en el primer hervor de lucha, o se atenuará poco a poco junto con sus ofertas políticas. El terreno de lucha debe de ser examinado con sumo cuidado, tanto para nuestras propuestas como para el momento de poder y en el que se tenga que deponer, ante otro guerrero que continúe con el bienestar de la Nación.
Todo momento político debe de ser evaluado en todo período, debemos de saber todo y todo, ésa es la verdadera manera de manejar la mercadotecnia política.

Al momento de las acciones políticas debemos de esperar nuestras mejores armas para el conspicuo instante en que surtan mejor efecto en nuestro adversario, por otro lado nuestros escudos, que son nuestros principios y bases, bajo los cuales no será permisible que logren embestirnos tiene que ser nuestra fuente de sustento, en caso de que nuestra credibilidad como personas con valores se vea desvalorada o cuestionada, ni las mejores armas lograrán sacarnos de la podredumbre, claro está, que todos los políticos tienen cola que les pisen, por lo que la gente se acostumbra, por desgracia, a considerar los vicios como algo natural en la vida política del país, es por ello que grandes fantoches siguen viviendo a las mieles del poder, y en el mejor de los casos, aparentan en base al engaño. Aquel que resulta excelente orador es excelente político.

Por otro lado debemos de conocer a nuestro enemigo a fondo, su manera de actuar de creer y pensar, qué ventajas conoce, sus conocimientos y debilidades, para con ello pensar la estratagema que nos llevará a la victoria, el genio en la política y en la Guerra, sabe que las armas son un arma que puede explotar en las propias manos, muchos tratan de inventar aspectos pobres en nuestro guerrero, como ataques políticos, dudas acerca de la integridad del candidato o el partido, pero si se exceden en esos embates pueden ganarse el desdén del pueblo, mas, si no explotan bien tal arma no tendrá el efecto deseado, la eficacia de las adminículos es la percepción del candidato, partido o movimiento social.
 

Para finalizar mis locuciones he de expresar que ninguna estrategia o protocolo de acción determina con certeza cuál será el final de los resultados, todo estratega político debe de saber ciertos principios básicos, como el conocimiento de todo, como base de poder: la información, mas no esa información dará siempre los mismos resultados, conviene analizar cada aspecto, cada desavenencia por parte de los involucrados, los mismos estímulos no siempre producen los mismos resultados, además, porque seguir un orden hace que nuestro enemigo, en este el jefe de campaña del otro candidato, sepa nuestra manera de actuar y por lo tanto predecirnos como a un niño, nuestro enemigo nunca debe de saber qué hacemos o por lo menos que piense que sabe qué pensamos, caer en el error, traspié, que piensa al conocernos, el engaño, como base de nuestra superioridad, traducido en palabras políticas, el pensar que nos conoce sin saber ni en un momento acerca de nuestros pensamientos y acciones.

FUENTES CONSULTADAS:

Libros:
El arte de la Guerra de Sun Tzu

Links
http://fai.unne.edu.ar/biologia/evolucion/seleccion.htm
• es.wikipedia.org/wiki/Arte
http://es.wikipedia.org/wiki/Pol%C3%ADtica
http://www.gabinetedepsicologia.com/downloadclinica/El%20Arte%20de%20la%20Guerra.pdf
 

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